Nada me sirve, si no existe el Amor.

 

Lecturas del Miércoles de la 24ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (12,31–13,13):

Ambicionad los carismas mejores. Y aún os voy a mostrar un camino excepcional. Ya podría yo hablar las lenguas de los hombres y de los ángeles; si no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o unos platillos que aturden. Ya podría tener el don de profecía y conocer todos los secretos y todo el saber, podría tener fe como para mover montañas; si no tengo amor, no soy nada. Podría repartir en limosnas todo lo que tengo y aun dejarme quemar vivo; si no tengo amor, de nada me sirve. El amor es paciente, afable; no tiene envidia; no presume ni se engríe; no es mal educado ni egoísta; no se irrita; no lleva cuentas del mal; no se alegra de la injusticia, sino que goza con la verdad. Disculpa sin límites, cree sin límites, espera sin límites, aguanta sin límites. El amor no pasa nunca. ¿El don de profecía?, se acabará. ¿El don de lenguas?, enmudecerá. ¿El saber?, se acabará. Porque limitado es nuestro saber y limitada es nuestra profecía; pero, cuando venga lo perfecto, lo limitado se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño. Cuando me hice un hombre acabé con las cosas de niño. Ahora vemos confusamente en un espejo; entonces veremos cara a cara. Mi conocer es por ahora limitado; entonces podré conocer como Dios me conoce. En una palabra: quedan la fe, la esperanza, el amor: estas tres. La más grande es el amor.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 32

R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad

Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas;
cantadle un cántico nuevo,
acompañando los vítores con bordones. R/.

Que la palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.

Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, 
el pueblo que él se escogió como heredad. 
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, 
como lo esperamos de ti. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (7,31-35):

En aquel tiempo, dijo el Señor: «¿A quién se parecen los hombres de esta generación? ¿A quién los compararemos? Se parecen a unos niños, sentados en la plaza, que gritan a otros: “Tocamos la flauta y no bailáis, cantamos lamentaciones y no lloráis.” Vino Juan el Bautista, que ni comía ni bebía, y dijisteis que tenía un demonio; viene el Hijo del hombre, que come y bebe, y decís: “Mirad qué comilón y qué borracho, amigo de publicanos y pecadores.” Sin embargo, los discípulos de la sabiduría le han dado la razón.»

Palabra del Señor

______________________________________________________________________
A pesar de tanto vivido y tratado de conocer, dentro de no tener dato alguno,  nos damos cuenta de el algo os dice que no estaremos en la seguridad de haber hecho lo que Dios nos pudo pedir…
El placer de servir
El cristianismo está por estrenar
Un lugar dónde todos quepan

Mi conocer es por ahora limitado; entonces podré conocer como Dios me conoce. En una palabra: quedan la fe, la esperanza, el amor: estas tres. La más grande es el amor.

Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, 
el pueblo que él se escogió como heredad. 
Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de Ti.
¿Quién creyó tras nuestra predicación?

Hacer siempre el bien requiere esfuerzo… ¡El camino de la santidad no es para los perezosos! (Tweet del Papa, 17 sept. 2018)

Lo habéis rezado y escrito vosotros
*
Lloro por la iglesia, por mi iglesia, por mis pastores… Jesus solo quiso que nos amáramos y sirviéramos al hermano necesitado… Sin El no somos nada.. imploro que Jesús y la dulce Madre, no aparten su rostro a los que se han equivocado y los que son fieles…”
Gracias, hermanita. Tu oración la escuchan… quienes tienen fuerza para para creer y confiar como tú pides por todos.
*
Hace un momento se ha llevado de mi casa JUAN DIEGO, de la comunidad, con destino a la biblioteca de BETANIA, en PUEBLO DE DIOS, 16 tomos de LA BIBLIA, lujosamente encuadernados, con ilustraciones, comentarios. Alguno de los cuales te envié recientemente.
Estos 16 tomos podrán ser de mucha ayuda a quienes vayan a los distintos retiros que suelen organizarse allí.
Me da muchísima alegría que por fin hayan salido al destino que preveía yo en su momento, pero más alegría me dará saber que se utiizan. No son libros de exposición, son para uso y disfrute de cuantos vamos a “nuestra tierra PUEBLO DE DIOS”.
Gracias, Señor, por aquellos que en Tu Nombre no descansan.

¿Qué aporta mi vida, qué miembro siento ser?

Lecturas del Martes de la 24ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol Pablo a los Corintios (12,12-14.27-31a):

Lo mismo que el cuerpo es uno y tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, a pesar de ser muchos, son un solo cuerpo, así es también Cristo. Todos nosotros, judíos y griegos, esclavos y libres, hemos sido bautizados en un mismo Espíritu, para formar un solo cuerpo. Y todos hemos bebido de un solo Espíritu. El cuerpo tiene muchos miembros, no uno solo. Pues bien, vosotros sois el cuerpo de Cristo, y cada uno es un miembro. Y Dios os ha distribuido en la Iglesia: en el primer puesto los apóstoles, en el segundo los profetas, en el tercero los maestros, después vienen los milagros, luego el don de curar, la beneficencia, el gobierno, la diversidad de lenguas, el don de interpretarlas. ¿Acaso son todos apóstoles? ¿O todos son profetas? ¿O todos maestros? ¿O hacen todos milagros? ¿Tienen todos don para curar? ¿Hablan todos en lenguas o todos las interpretan? Ambicionad los carismas mejores.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 99

R/. Somos un pueblo y ovejas de su rebaño

Aclama al Señor, tierra entera,
servid al Señor con alegría,
entrad en su presencia con vítores. R/.

Sabed que el Señor es Dios:
que él nos hizo y somos suyos,
su pueblo y ovejas de su rebaño. R/.

Entrad por sus puertas con acción de gracias,
por sus atrios con himnos,
dándole gracias y bendiciendo su nombre. R/.

«El Señor es bueno,
su misericordia es eterna,
su fidelidad por todas las edades.» R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (7,11-17):

En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío. Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba.
Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo: «No llores.»
Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo: «¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!»
El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo: «Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.» La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.

Palabra del Señor

 

Reflexión de instituciones católicas sobre los escándalos de pederastia

¡PERDON! El dolor de las víctimas y sus familias es también nuestro dolor

Sentimos vergüenza cuando constatamos que nuestro estilo de vida ha desmentido y desmiente lo que recitamos con nuestra voz

Un grupo de instituciones católicas quiere pedir perdón a la sociedad por los escándalos de pederastia, denunciar algunos defectos de la Iglesia que han podido contribuir a ella y pedirle que estudie todas sus causas (psicológicas, sociales y estructurales), lamentando que todo el servicio humano que la Iglesia intenta aportar quede ofuscado y contaminado por esta peste de nuestra época. Ojalá que la comisión vaticana que acaba de ser convocada encuentre caminos para solucionar este drama.

¿Cuánto, de lo de otros me llega y no lo recibo? ¿Cuánto siento que la vida pone cercano a mí, y hasta lo desprecio?

               ¿QUÉ ES LA HERENCIA?

Para mi es la conciencia de sabernos todos nacidos del Padre,

ser de nuestra madre y llevarla en la esencia y la conciencia.

¿Qué es la herencia?

El saber de quien tu eres y saber que eres presencia,

que siente todo lo que ellos transmitieron en tu vida y en su hacienda.

 ¿Qué es la herencia?

No solo lo que tu heredas por pertenecer a ella.

La herencia es la que te hace ser en el otro,

ser semilla que florezca, ser savia donde corre Amor y la transmite toda ella.

La herencia es el Amor, es la vida y la conciencia.

 Rosy

13-14/8/98

“Ni en Israel hemos hallado tanta Fe”

¿Qué fe enconrtrará Jesús en nosotros?

Lecturas del Lunes de la 24ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (11,17-26.33):

Al recomendaros esto, no puedo aprobar que vuestras reuniones causen más daño que provecho. En primer lugar, he oído que cuando se reúne vuestra Iglesia os dividís en bandos; y en parte lo creo, porque hasta partidos tiene que haber entre vosotros, para que se vea quiénes resisten a la prueba. Así, cuando os reunís en comunidad, os resulta imposible comer la cena del Señor, pues cada uno se adelanta a comerse su propia cena y, mientras uno pasa hambre, el otro está borracho. ¿No tenéis casas donde comer y beber? ¿O tenéis en tan poco a la Iglesia de Dios que humilláis a los pobres? ¿Qué queréis que os diga? ¿Que os apruebe? En esto no os apruebo. Porque yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en memoria mía.» Lo mismo hizo con el cáliz, después de cenar, diciendo: «Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada vez que lo bebáis, en memoria mía.» Por eso, cada vez que coméis de este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que vuelva. Así que, hermanos míos, cuando os reunís para comer, esperaos unos a otros.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 39,7-8a.8b-9.10.17

R/. Proclamad la muerte del Señor,
hasta que vuelva

Tú no quieres sacrificios ni ofrendas,
y, en cambio, me abriste el oído;
no pides sacrificio expiatorio,
entonces yo digo: «Aquí estoy.» R/.

«Como está escrito en mi libro
para hacer tu voluntad.»
Dios mío, lo quiero,
y llevo tu ley en las entrañas. R/.

He proclamado tu salvación
ante la gran asamblea;
no he cerrado los labios:
Señor, tú lo sabes. R/.

Alégrense y gocen contigo
todos los que te buscan;
digan siempre: «Grande es el Señor»
los que desean tu salvación. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (7,1-10):

En aquel tiempo, cuando terminó Jesús de hablar a la gente, entró en Cafarnaún. Un centurión tenía enfermo, a punto de morir, a un criado a quien estimaba mucho. Al oír hablar de Jesús, le envió unos ancianos de los judíos, para rogarle que fuera a curar a su criado. Ellos, presentándose a Jesús, le rogaban encarecidamente: «Merece que se lo concedas, porque tiene afecto a nuestro pueblo y nos ha construido la sinagoga.»
Jesús se fue con ellos. No estaba lejos de la casa, cuando el centurión le envió unos amigos a decirle: «Señor, no te molestes; no soy yo quién para que entres bajo mi techo; por eso tampoco me creí digno de venir personalmente. Dilo de palabra, y mi criado quedará sano. Porque yo también vivo bajo disciplina y tengo soldados a mis órdenes, y le digo a uno: “Ve”, y va; al otro: “Ven”, y viene; y a mi criado: “Haz esto”, y lo hace.»
Al oír esto, Jesús se admiró de él y, volviéndose a la gente que lo seguía, dijo: «Os digo que ni en Israel he encontrado tanta fe». Y al volver a casa, los enviados encontraron al siervo sano.

Palabra del Señor

 

UNA NOCHE YO MIRABA AL CIELO

Lectura del libro de Isaías (50,5-9a):

El Señor me abrió el oído; yo no resistí ni me eché atrás:

Sal 114, 1-2. 3-4. 5-6. 8-9
R/.
 Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida.Lectura de la carta del apóstol Santiago (2,14-18):¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras?

Evangelio según san Marcos (8,27-35), del domingo, 16 de septiembre de 2018

Lectura del santo evangelio según san Marcos (8,27-35):

«¿Quién dice la gente que soy yo?»

Pedro le contestó: «Tú eres el Mesías.»
Él les prohibió terminantemente decirselo a nadie. Y empezó a instruirlos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días.» Se lo explicaba con toda claridad.
Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!»

Sientes el gozo de quiénes dieron la vida. La naturaleza se siente eternamente fuerte y te lleva a situaciones que no las valoraríamos si no nos sucedieran.

Aparecen nombres nuevos,

Fue Oscar Romero el que con su vida nos dijo a todos: “El cristianismo está por estrenar”.

Son muchos los que siempre buscarán a quienes nadie les pregunta cómo les va la vida

No faltará quien en algún momento te recuerde vivir como no piensas ni se te ocurre que no puedes dejar de hacer

LOS RECUERDOS DE MI VIDA AL ACERCARME A LOS MUCHOS AÑOS, PENSANDO EN LO QUE QUISE, Y QUE NUNCA ESCRIBÍ…

Recordando la inmensidad y lo muy variado de todo lo que he vivido, soy consciente de las muchas veces que, ante lo que se me presentaba y me delataban ausencias o errores en las formas de entenderlo, cada vez que percibía algo sobre tales circunstancias siempre surgía en mi mente una pregunta, ¿qué quieres, Señor? Obviamente, cada una de ellas y dentro de una misma línea de cuestionamientos, aportaba algo nuevo que no negaba o desdecía lo que había surgido anteriormente. Siempre aparecía algún matiz que cada vez me hacía concederle mayor importancia a lo antes vivido, porque conservaba la esencia y la línea de lo que en el comienzo nos hizo escribir que el grupo brotes de olivo era “un grupo de búsqueda del Espíritu de Dios.

Sin el más mínimo conocimiento de todo lo que fui sabiendo en torno al Espíritu, desde mi corta sabiduría iba viendo estas cosas:

  1. La Creación brotó en medio del caos, del que sobrenadó el Espíritu. Este es el que guía a la historia.
  2. Para ser guiados por el Espíritu, Dios puso el mundo en manos de los hombres.
  3. La dispersión de esfuerzos de quienes entregamos la vida desde la Palabra por un mundo nuevo, es el resultado de no buscar juntos al Espíritu, y como consecuencia, no dejarse guiar por Él.

La ausencia de búsqueda del Espíritu en el pasado siglo ha hecho pensar y escribir a muchos que el tercer milenio buscará y nos revelará el Espíritu en las distintas dimensiones que vivamos.

El pasado miércoles, mi hermano Paco cumplía 93 años… El que llegó a viajar por todo el mundo, ya no podía impulsar la fuerza que le mantuvo año tras año. ¿Cómo hemos de asumir que cada situación tiene su momento y cada realidad su tiempo bajo el cielo?

Recordando la inmensidad y lo muy variado de todo lo que he vivido, soy consciente de las muchas veces que, ante lo que se me presentaba y me delataban, las  ausencias o errores en las formas de entenderlo, siempre surgía en mi mente una pregunta, ¿qué podemos hacer, Señor? Obviamente, cada una de ellas y dentro de una misma línea de cuestionamientos, aportaba algo nuevo que no negaba o desdecía lo que había surgido anteriormente. Siempre aparecía algún matiz que cada vez me hacía concederle mayor importancia a lo antes vivido, porque conservaba la esencia y la línea de lo que en el comienzo nos hizo escribir que el grupo brotes de olivo era “un grupo de búsqueda del Espíritu de Dios.

Sin el más mínimo conocimiento de todo lo que fui sabiendo en torno al Espíritu, desde mi corta sabiduría iba viendo estas cosas:

  1. La Creación brotó en medio del caos, del que sobrenadó el Espíritu. Este es el que guía a la historia.
  2. Para ser guiados por el Espíritu, Dios puso el mundo en manos de los hombres.
  3. La dispersión de esfuerzos de quienes entregamos la vida desde la Palabra por un mundo nuevo, es el resultado de no buscar juntos al Espíritu, y como consecuencia, no dejarse guiar por Él.

El pasado miércoles, Paco cumplía 93 años… El que llegó a viajar por todo el mundo, ya no podía impulsar la fuerza que le mantuvo año tras año ¿?¿? ¿?

Noticias de el Vaticano, donde se nos revela la fuerza de lo que Dios nos pide en momentos de dificultades, y cómo entre nosotros,al contemplar la caída de lo que se nos dio a rescatar, surgen motivos de separación para salvar lo que debíamos salvar

¿Qué nos puede estar pasando a nosotros? ¿Qué datos inusuales se nos han dado, que en el fondo reconocemos y no buscamos sus raíces, para que no nos falte el favor de Dios, y sumen motivos que todos gocemos?

Francisco, con los superiores capuchinos Vatican News

Continuando con el ejemplo del Pobrecillo de Asís, el Papa además les exhorta a que “la alegría del Evangelio”, que fascinó irresistiblemente al santo, siendo la fuente de su fuerza y de su constancia

(C.D./Vatican News).- “Gratuidad, humildad y mansedumbre”. Son las claves del estilo de vida -al “estilo de Dios”- que el Papa ha pedido a los Frailes Menores Capuchinos que encarnen en una audiencia con los participantes del 85° Capítulo General de esta orden. Ocasión en la que Francisco también les ha recomendado “no dejar de ser maestros de la oración” y “cultivar la espiritualidad robusta” para así poder combatir el malestar espiritual y moral del mundo de hoy.

Elementos fuertes tratados en el Capítulo General

El núcleo de la reunión ha girado en torno al tema: “Aprenda de mí… y encontrará”, extraído del Evangelio según San Mateo. Tema que les ha permitido “identificar perspectivas apostólicas y formativas” – escribe el Pontífice en el discurso – para ofrecer a sus cohermanos esparcidos por todo el mundo.

También han dedicado un amplio espacio a la Ratio Formationis Ordinis, un documento – escribe el Papa Francisco – “importante para dirigir a la persona consagrada al corazón del Evangelio, que es la forma de vida de Jesús totalmente empleada para Dios y para los hermanos, especialmente para los últimos y los marginados”.

Aunque no sólo han sido días de gran estudio, pues de esta reunión ha florecido la elección del nuevo Gobierno de su Fraternidad.

Dejarse fascinar por la “alegría del Evangelio” al igual que San Francisco de Asís

El Pontífice les anima a seguir el ejemplo de San Francisco y esforzarse por vivir las relaciones y la actividad religiosa “en la gratuidad, la humildad y la mansedumbre”.

Francisco también recuerda que la humildad y la simplicidad “son el estilo de Dios” y es este el estilo que todos los cristianos estamos llamados a asumir en nuestra vida”.

Continuando con el ejemplo del Pobrecillo de Asís, el Papa además les exhorta a que “la alegría del Evangelio”, que fascinó irresistiblemente al santo, siendo la fuente de su fuerza y de su constancia.

Ser maestros de oración y tener como premisas la unidad y la comunión

Frente al tiempo en el que vivimos, en el que se palpan los signos de un evidente malestar espiritual y moral, el Papa les pide “no dejar de ser maestros de la oración”, y “cultivar la espiritualidad robusta”. Y como comunidad, les aconseja que presten especial atención a la unidad y a la comunión.

Tomar como ejemplo a sus antecesores para caminar y misionar con valentía

La historia de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos está llena de testimonios valientes de Cristo y del Evangelio, muchos de los cuales han sido proclamados Santos y Beatos. Y es gracias a la Santidad de ellos – escribe al final del discurso – que se confirma “la fecundidad de su carisma y muestra los signos de su identidad”.

Si aún tenemos anhelos de seguir mirando al cielo, ¿que esperamos que nos depare? ¿Seguiremos en la Esperanza de que nos llama y quiere de nosotros algo que no lograremos alcanzar si no lo hacemos como nos pide?

¿Qué hay de erróneo o deficitario cerca de mi, que espero que sean otros quienes lo arreglen?

Sus súplicas podían salvarlo de la muerte, pero aprendió, sufriendo, a obedecer.

“ Junto a la cruz de Jesús estaba su madre ”

Primera lectura

Lectura de la carta a los Hebreos 5,7-9:

Cristo, en los días de su vida mortal, a gritos y con lágrimas, presentó oraciones y súplicas al que podía salvarlo de la muerte, cuando en su angustia fue escuchado. Él, a pesar de ser Hijo, aprendió, sufriendo, a obedecer. Y, llevado a la consumación, se ha convertido para todos los que le obedecen en autor de salvación eterna.

Salmo

Sal 30,2-3a.3b-4.5-6.15-16.20 R/. Sálvame, Señor, por tu misericordia

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú, que eres justo, ponme a salvo,
inclina tu oído hacia mí. R/.

Ven aprisa a librarme,
sé la roca de mi refugio,
un baluarte donde me salve,
tú que eres mi roca y mi baluarte;
por tu nombre dirígeme y guíame. R/.

Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi amparo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás. R/.

Pero yo confío en ti, Señor,
te digo: «Tú eres mi Dios.»
En tu mano están mis azares:
líbrame de los enemigos que me persiguen. R/.

Qué bondad tan grande, Señor,
reservas para tus fieles,
y concedes a los que a ti se acogen
a la vista de todos. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 19,25-27

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena.
Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.»
Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.»
Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.

Francisco recibe al fuundador y a los sacerdotes de Mensajeros de la Paz

El Papa anima al padre Ángel a abrir una iglesia 24 horas para los sintecho de Roma

“Vimos un Papa entero, lleno de Dios, con buen humor y que enseña con autoridad”

(Julio Millán).- Los sacerdotes dedicados a Mensajeros de La Paz y Edad Dorada, con el padre Ángel a la cabeza, hemos tenido la dicha de poder concelebrar y luego saludar y conversar un rato con el Papa Francisco.

¿Qué pudiéramos decir y ofrecer más allá de lo que nos atrevemos? Nuestras posibilidades no tienen límites. Recemos, busquemos a quién nadie echa cuentas, no nos olvidemos que junto a tantos como caminan, siempre hay mucho que no sabemos y sí podemos realizar en favor de todos.

Francisco reclama a todos los que con Él llevan la carga de la Iglesia.

Lecturas del Exaltación de la Santa Cruz

Primera lectura

Lectura del libro de los Números (21,4b-9):

En aquellos días, el pueblo estaba extenuado del camino, y habló contra Dios y contra Moisés: «¿Por qué nos has sacado de Egipto para morir en el desierto? No tenemos ni pan ni agua, y nos da náusea ese pan sin cuerpo.»
El Señor envió contra el pueblo serpientes venenosas, que los mordían, y murieron muchos israelitas. Entonces el pueblo acudió a Moisés, diciendo: «Hemos pecado hablando contra el Señor y contra ti; reza al Señor para que aparte de nosotros las serpientes.»
Moisés rezó al Señor por el pueblo, y el Señor le respondió: «Haz una serpiente venenosa y colócala en un estandarte: los mordidos de serpientes quedarán sanos al mirarla.»
Moisés hizo una serpiente de bronce y la colocó en un estandarte. Cuando una serpiente mordía a uno, él miraba a la serpiente de bronce y quedaba curado.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 77,1-2.34-35.36-37.38

R/. No olvidéis las acciones del Señor

Escucha, pueblo mío, mi enseñanza,
inclina el oído a las palabras de mi boca:
que voy a abrir mi boca a las sentencias,
para que broten los enigmas del pasado. R/.

Cuando los hacía morir, lo buscaban,
y madrugaban para volverse hacia Dios;
se acordaban de que Dios era su roca,
el Dios Altísimo su redentor. R/.

Lo adulaban con sus bocas,
pero sus lenguas mentían:
su corazón no era sincero con él,
ni eran fieles a su alianza. R/.

Él, en cambio, sentía lástima,
perdonaba la culpa y no los destruía:
una y otra vez reprimió su cólera,
y no despertaba todo su furor. R/.

Puede sustituirse por la siguiente lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Filipenses (2,6-11):

Cristo, a pesar de su condición divina, no hizo alarde de su categoría de Dios; al contrario, se despojó de su rango y tomó la condición de esclavo, pasando por uno de tantos. Y así, actuando como un hombre cualquiera, se rebajó hasta someterse incluso a la muerte, y una muerte de cruz. Por eso Dios lo levantó sobre todo y le concedió el «Nombre-sobre-todo-nombre»; de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo, y toda lengua proclame: Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre.

Palabra de Dios

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (3,13-17):

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.»

Palabra del Señor

Golpe de efecto y nueva apuesta por la sinodalidad de Bergoglio frente a la pederastia

Francisco convoca a los presidentes de los episcopados de todo el mundo para abordar la prevención de los abusos

El C9 entrega el borrador de reforma de la Curia en un encuentro al que ya no asistieron Pell, Errázuriz y Pasingya

(Hernán Reyes Alcaide, corresponsal en el Vaticano).- Golpe de efecto del Papa Francisco. Al término de la reunión del C9, y durante un breafing con periodistas, la viceportavoz vaticana, Paloma García Ovejero, anunció que Bergoglio convocó una reunión con los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo para hablar sobre la prevención de abusos sexuales.

Francisco no pierde un instante ni ocasión para hablar a sus epíscopos. Por al intensidad con que se dirige y el énfasis que les pone lo tomamos también para nosotros, y brindarles nuestro agradecimiento por el que Dios nos invita a tan gran tarea. 

Rogamos a todos los que se sientan atraídos, motivados, enamorados a sentirse en igualdad de sentimientos de los que no podemos de orar por él y por toda la humanidad.   

 

Discurso del Santo Padre

Queridos hermanos buenos días,

Me alegra encontraros con motivo de vuestro seminario de formación. Junto con vosotros saludo a las comunidades que os han sido confiadas: los sacerdotes, los religiosos y religiosas, los catequistas y los fieles laicos. Agradezco al cardenal Filoni las palabras que me ha dirigido y también doy las gracias al arzobispo Rugambwa y a Mons. Dal Toso.

¿Quién es el obispo? Interroguémonos sobre nuestra identidad de pastores para ser más conscientes de ella incluso si sabemos que no existe un modelo-estándar, idéntico en todos los lugares. El ministerio del obispo da escalofrío, tan grande es el misterio que lleva dentro de sí. Gracias a la efusión del Espíritu Santo, el obispo está configurado a Cristo, Pastor y Sacerdote. Es decir, está llamado a tener las características del Buen Pastor y a hacer suyo el corazón del sacerdocio, o sea, la ofrenda de la vida. Por lo tanto, no vive para sí mismo, sino que tiende a dar vida a las ovejas, en particular a las más débiles y en peligro. Por eso el obispo nutre una compasión genuina por la multitud de hermanos que son como ovejas sin pastor (cf. Mc 6,34) y por los que, de diversas maneras, son descartados. Os  pido que tengáis gestos y palabras de especial consuelo para aquellos que experimentan marginalidad y degrado; más que otros, necesitan percibir la predilección del Señor, de quien sois las manos bondadosas.

¿Quién es el obispo? Me gustaría bosquejar con vosotros tres rasgos esenciales: un hombre de oración, un hombre de anuncio y un hombre de comunión.

Hombre de oración. El obispo es el sucesor de los apóstoles y como los apóstoles está llamado por Jesús a estar con Él (véase Mc 3, 14). Allí encuentra su fortaleza y su confianza. Delante del tabernáculo aprende a confiarse y a confiar al Señor. Así madura en él la certeza de que incluso por la noche, mientras duerme, o de día, entre el trabajo y el sudor en el campo que cultiva, madura la semilla (cf. Mc 4,26-29). Para el obispo la oración no es una devoción, sino una necesidad; no es un compromiso entre muchos, sino un ministerio indispensable de intercesión: debe poner todos los días ante Dios personas y situaciones. Al igual que Moisés, levanta sus manos al cielo en favor de su pueblo (cf. Ex el 17,8 a 13) y es capaz de insistir con el Señor (véase Éxodo 33.11 a 14), de negociar con el Señor, como Abraham. La parresia de la oración. Una oración sin parresia no es oración.: ¡Este es el Pastor que reza! Uno que tiene el valor de discutir con Dios por su rebaño. Activo en la oración, comparte la pasión y la cruz de su Señor. Nunca satisfecho, trata constantemente de asimilarse a Él, en camino para convertirse, como Jesús, en víctima y altar para la salvación de su pueblo. Y esto no proviene de saber muchas cosas, sino de saber una cosa todos los días en la oración: “Jesucristo, y Cristo crucificado” (1 Cor 2: 2). Porque es fácil llevar una cruz sobre en el pecho, pero el Señor nos pide que llevemos una mucho más pesada sobre los hombros y en el corazón: Nos pide que compartamos su cruz. Pedro, cuando  explica a los fieles que tenían que hacer los diáconos recientemente creados añade – y vale también para nosotros, obispos: “La oración y el anuncio de la palabra”. En primer lugar la oración. Me gusta preguntarle a cada obispo: “¿Cuántas horas rezas cada día?”.

Hombre del anuncio. Sucesor de los Apóstoles, el obispo siente suyo el mandato que Jesús les dio: “Id y proclamad el Evangelio” (Mc 16:15). “Id”: el Evangelio no se anuncia mientras se está sentado, sino por el camino. El obispo no vive en la oficina, como un director de empresa, sino entre la gente, por los caminos del mundo, como Jesús. Lleva a su Señor, donde no es conocido, donde está desfigurado y perseguido. Y saliendo de sí mismo, se encuentra. No se complace de la comodidad,  no se siente un príncipe, no le gusta la vida tranquila y no ahorra energías, sino que se entrega a los demás, abandonándose a la fidelidad de Dios. Si buscase apoyos y seguridades mundanas, no sería un verdadero apóstol del Evangelio.

¿Y cuál es el estilo del anuncio? Testimoniar con humildad el amor de Dios, tal como lo hizo Jesús, que por amor se humilló. La proclamación del Evangelio sufre las tentaciones del poder, de la satisfacción, de la propaganda, de la mundanidad. La mundanidad. Guardaos de la mundanidad. Siempre existe el riesgo de preocuparse más de la forma que de la sustancia, de convertirse en actores en lugar de testigos, de diluir la Palabra de salvación proponiendo un Evangelio sin Jesús crucificado y resucitado. Pero vosotros estáis llamado a ser memorias vivas del Señor, para recordarle a la Iglesia que anunciar significa dar la vida, sin medias tintas, dispuestos también  a aceptar el sacrificio total de sí mismos.

Y tercero, hombre de comunión. El obispo no puede tener todas las dotes, el conjunto de los carismas, -algunos creen que los tienen, ¡pobrecitos!-pero está llamado a tener el carisma del conjunto, es decir, a mantener unida, a cimentar la comunión. La Iglesia necesita unión, no solistas fuera del coro o líderes de batallas personales. El Pastor reúne: obispo para sus fieles, es cristiano con sus fieles. No sale en los periódicos, no busca el consenso del mundo, no está interesado en proteger su buena reputación, pero le gusta tejer la comunión  involucrándose en primera persona y actuando con humildad. No sufre por la falta de protagonismo, sino que vive arraigado en el territorio, rechazando la tentación de alejarse con frecuencia de la diócesis  -la tentación de los obispos de aeropuerto- y huyendo de la búsqueda de su propia  gloria.

No se cansa de escuchar.  No se basa en proyectos  prefabricados, sino que se deja interpelar  por la voz del Espíritu, que ama hablar a través de la fe de los simples. Se hace uno con su gente y sobre todo con su presbiterio, siempre disponible para recibir y alentar a sus sacerdotes. Promueve con el ejemplo, más que con palabras, una genuina fraternidad sacerdotal, mostrando a los sacerdotes que  uno es pastor para el rebaño, no por razones de prestigio o carrera. No seáis trepas ni ambiciosos: apacentad el rebaño de Dios “no como amos de las personas que os han sido confiadas, sino haciéndoos modelos del rebaño” (1 Pedro 5,3).

Huid del clericalismo, ” una manera anómala de entender la autoridad en la Iglesia —tan común en muchas comunidades en las que se han dado las conductas de abuso sexual, de poder y de conciencia”. Corroe la comunión, ya que” genera una escisión en el cuerpo eclesial que beneficia y ayuda a perpetuar muchos de los males que hoy denunciamos. Decir no al abuso, es decir enérgicamente no a cualquier forma de clericalismo. (Carta al Pueblo de Dios, 20 de agosto de 2018). Por lo tanto, no os sintáis  señores del rebaño, aunque otros  lo hagan o determinadas costumbres locales lo favorezcan. El pueblo de Dios, para el cual  y al cual habéis sido ordenados, sienta que sois padres bondadosos: nadie debe mostrar actitudes de sujeción hacia vosotros. En esta coyuntura histórica, parecen acentuarse en varias partes  determinadas tendencias deliderazgo. Mostrarse  como hombres fuertes que mantienen las distancias y dominan a los demás puede parecer cómodo y atractivo, pero no evangélico. Comporta, a menudo,  daños irreparables  al rebaño, por el que Cristo dio su vida con amor, abajándose y  aniquilándose. Sed, por lo tanto, hombres pobres de bienes y ricos de relaciones, nunca duros y antipáticos, sino afables, pacientes, simples y abiertos.

También me gustaría pediros que os preocupaseis, en particular, de algunas realidades:

Las familias. Aunque penalizadas por una cultura que transmite la lógica de lo provisional y favorece los derechos individuales, siguen siendo las primeras células de todas las sociedades y las primeras Iglesias, porque son iglesias domésticas. Promoved cursos de preparación para el matrimonio y el acompañamiento para las familias: serán siembras que darán frutos a su tiempo. Defended  la vida de los concebidos como la de los ancianos, apoyad a los padres y abuelos en su misión.

Los seminarios. Son los viveros del mañana. Allí, sed como uno de casa. Verificad cuidadosamente que estén guiados por hombres de Dios, por educadores capaces y maduros que, con la ayuda de las mejores ciencias humanas, garanticen la formación de perfiles humanos sanos, abiertos, auténticos y sinceros. Dad prioridad al discernimiento vocacional para ayudar a los jóvenes a reconocer la voz de Dios entre las muchas que retumban en los oídos y en el corazón.

Los jóvenes, a quienes se dedicará el  Sínodo inminente. Escuchémoslos, dejemos que nos interpelen,  acojamos sus  deseos, dudas, críticas y crisis. Son el futuro de la Iglesia y de la sociedad: un mundo mejor depende de ellos. Incluso cuando parezcan estar infectados por los virus del consumismo y el hedonismo, no  los dejemos nunca en cuarentena; busquémoslos, sintamos su corazón que suplica vida e implora  libertad. Ofrezcámosles el Evangelio con valor.

Los pobres. Amarlos significa luchar contra todas las pobrezas, espirituales y materiales. Dedicad tiempo y energía a los últimos, sin temor a ensuciaros las manos. Como apóstoles de la caridad,  llegad a las periferias humanas y existenciales de vuestras diócesis.

Finalmente, queridos hermanos, desconfiad, os lo ruego, de la tibieza que conduce a la mediocridad y a la pereza; de la tranquilidad que esquiva el sacrificio; de la prisa pastoral que conduce a la intolerancia; de la abundancia de bienes que desfigura el Evangelio. Os deseo en cambio la santa inquietud por el Evangelio, la única inquietud que da paz. Os agradezco por la escucha y os bendigo, en la alegría de teneros como los más queridos entre los hermanos. Y os pido, por favor, que no os olvidéis de rezar y de hacer que recen por mí. Gracias.

¿Qué puede interferir ser cura perteneciente a la Iglesia?

 

 

Lecturas del Jueves de la 23ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (8,1b-7.11-13):

El conocimiento engríe, lo constructivo es el amor. Quien se figura haber terminado de conocer algo, aún no ha empezado a conocer como es debido. En cambio, al que ama a Dios, Dios lo reconoce. Vengamos a eso de comer de lo sacrificado. Sabemos que en el mundo real un ídolo no es nada, y que Dios no hay más que uno; pues, aunque hay los llamados dioses en el cielo y en la tierra –y son numerosos los dioses y numerosos los señores–, para nosotros no hay más que un Dios, el Padre, de quien procede el universo y a quien estamos destinados nosotros, y un solo Señor, Jesucristo, por quien existe el universo y por quien existimos nosotros. Sin embargo, no todos tienen ese conocimiento: algunos, acostumbrados a la idolatría hasta hace poco, comen pensando que la carne está consagrada al ídolo y, como su conciencia está insegura, se mancha. Así, tu conocimiento llevará al desastre al inseguro, a un hermano por quien Cristo murió. Al pecar de esa manera contra los hermanos, turbando su conciencia insegura, pecáis contra Cristo. Por eso, si por cuestión de alimento peligra un hermano mío, nunca volveré a comer carne, para no ponerlo en peligro.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 138,1-3.13-14ab.23-24

R/. Guíame, Señor, por el camino eterno

Señor, tú me sondeas y me conoces;
me conoces cuando me siento o me levanto,
de lejos penetras mis pensamientos;
distingues mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R/.

Tú has creado mis entrañas,
me has tejido en el seno materno.
Te doy gracias, porque me has escogido portentosamente,
porque son admirables tus obras. R/.

Señor, sondéame y conoce mi corazón,
ponme a prueba y conoce mis sentimientos,
mira si mi camino se desvía,
guíame por el camino eterno. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (6,27-38):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «A los que me escucháis os digo: Amad a vuestros enemigos, haced el bien a los que os odian, bendecid a los que os maldicen, orad por los que os injurian. Al que te pegue en una mejilla, preséntale la otra; al que te quite la capa, déjale también la túnica. A quien te pide, dale; al que se lleve lo tuyo, no se lo reclames. Tratad a los demás como queréis que ellos os traten. Pues, si amáis sólo a los que os aman, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores aman a los que los aman. Y si hacéis bien sólo a los que os hacen bien, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores lo hacen. Y si prestáis sólo cuando esperáis cobrar, ¿qué mérito tenéis? También los pecadores prestan a otros pecadores, con intención de cobrárselo. ¡No! Amad a vuestros enemigos, haced el bien y prestad sin esperar nada; tendréis un gran premio y seréis hijos del Altísimo, que es bueno con los malvados y desagradecidos. Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo; no juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados; dad, y se os dará: os verterán una medida generosa, colmada, remecida, rebosante. La medida que uséis, la usarán con vosotros.»

Palabra del Señor

Beto Vargas entrevista al sacerdote, que ha anunciado su retirada del presbítero

Alberto Linero: “Siento que mi vocación me pide cosas que haré mejor si dejo de ser cura”

“¡Emoción!, ¡Alegría! Seré Laico de nuevo, como al principio”

(Beto Vargas).- Le conozco hace unos 24 años y nunca se comportó como un cura predecible, como un cura típico, tal vez porque desde muy temprano entendió aquel valor que tanto promulgaba Carlos Vallés, el valioso Jesuita: La autenticidad. Tal vez porque siempre supo que dios no le había elegido para hacerlo diferente, sino para recordarle que lo había hecho diferente y que su diferencia nos hiciera a todos agarrarle cariño a nuestra propia manera de ser.

La inmensa tarea de servir a la Iglesia. ¿Quiénes se sienten en ella?
Opinión

El teólogo dominico presenta ‘A la escucha de lo nuevo’ (San Pablo) RD

Creo que hay muchas teologías de la liberación. Yo, realmente, solo voy al Evangelio, cuando Jesús de Nazaret se presenta y dice: “yo tengo la conciencia de ser enviado a liberar a los pobres, a los excluidos, a las víctimas”

(Jesús Bastante).-  A la escucha de lo nuevo‘, es el nuevo libro del teólogo Jesús Espeja, publicado por San Pablo. En él, el dominico desgrana las bases de su fe y de su caminar como cristiano. Una vida fructífera que él, sin embargo, resume en una aseveración: “A la Iglesia le queda hoy hacer inolvidable a Jesús de Nazaret con su forma de vivir“. “A la Iglesia que soy también yo, ¿eh?”.

Lo nuevo y la fe en camino. ¿Qué es esto?

Hay una base fundamental: creo que fuera de la historia humana no hay posibilidad de captar ninguna realidad trascendente incluido Dios mismo -como llamamos-, que se revela en la historia humana. Y esta historia está continuamente evolucionando, manifestando nuevos anhelos de la humanidad y ahí se está manifestando y revelando dios. Por lo tanto, hay que estar a la escucha de lo nuevo. Sabiendo que así como Dios es inagotable, de algún modo, también, la humanidad en sus justos anhelos, deseos de vida, de felicidad, de justicia, es también inagotable. De ahí el título “A la escucha de lo nuevo”.

Haces un balance de la historia de la Iglesia, no solo española, sobre la base de tu propia biografía personal: ¿Qué ha cambiado, en lo cristiano -si se puede decir así-, del Jesús Espeja de los 50, al Jesús Espeja hoy? O el Jesús Espeja de antes del Concilio, al Espeja de la época del papa Francisco?

Estamos y vivimos en una Iglesia pecadora, pero que está en proceso de conversión.

En camino. En ese camino a la fe.

Exactamente.

Jesús Espeja, “A la escucha de lo nuevo. Un camino en la fe” editado por San Pablo. Muchas gracias por el libro.

Gracias a ti también Jesús. Hasta otro día que nos veamos.

Siempre.