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ASAMBLEA EN PUEBLO DE DIOS

 

Con ilusión, propia del momento deseado y llegado, llegó el tiempo de presentar el resultado de mostrar y tratar de comprender eso a lo que llamamos insinuaciones recibidas, que en su conjunto, muestran una respuesta a todo lo que de vacío u olvidado fue quedando con el paso del tiempo.

RETOMANDO la intencióan de aclarar lo que no se entiende

Cuando sentimos atracción por algún signo espiritual y nos disponemos a seguirle con lo mejor que sabemos de la Palabra. Ello conlleva un conocimiento y una formación que va más allá del conocimiento que tenemos y vemos. Es una formación, no según lo que vemos  y concuerda con nuestros deseos, sino saber cómo nació, cuales son sus fundamentos, y las secuencias que se dieron en lo que vemos de su historia. Cuanto mejor nos parezca y nos enamore su historia, más acorde y fiel será nuestra respuesta, y así la referencia al por qué nació

  • Hemos de contemplar serenamente lo que nos mueve.
  • Situaciones de evangelización vividas.
  • Cómo irrumpió en la historia de la Iglesia, y que papel desempeña en ella.

Asistimos a la ordenación del arzobispo en Tarragona. En la homilía, el Cardenal Omella asumió la responsabilidad de pronunciar en castellano sus palabras en torno a la Comunión.Por lo que concuerda con lo que se trata de entender en Pueblo de Dios y su historia de historias, las presentamos para todos.

2.- EN COMUNIÓN: «Así nosotros, siendo muchos, somos un solo cuerpo en Cristo, pero cada cual existe en relación con los otros miembros» (Rom 12,5).

Llegas a una comunidad de gran recorrido histórico. Hunde sus raíces en el gran Apóstol san Pablo, que según dice la tradición pisó esta noble tierra. Aquí han dejado su huella venerables obispos como san Fructuoso que junto con sus diáconos Augurio y Eulogio, dieron testimonio de su fe hasta el martirio en el anfiteatro de esta ciudad de Tarragona. Y otros muchos como Pròsper y Oleguer, y más recientemente Francesc d’Assís Vidal i Barraquer, Manuel Borràs, Manuel Arce, Benjamín de Arriba y Castro, Laureano Castán Lacoma, Josep Pont i Gol, Ramon Torrella, Lluís Martínez Sistach y Jaume Pujol. Llegas a esa comunidad para evangelizar a través del hermoso, aunque a veces difícil, camino de la comunión.

Comunión que se ha de extender a las Iglesias de la Provincia Eclesiástica Tarraconense, que a partir de ahora tú presidirás, en trabajo pastoral conjunto con las de la Provincia Eclesiástica de Barcelona, que me honro en presidir, y en comunión con las Iglesias hermanas de las diócesis españolas. Tal como proclama el Concilio Vaticano II en la Constitución sobre la Iglesia: «esta variedad de Iglesias locales, tendente a la unidad, manifiesta con mayor esplendor la catolicidad de la Iglesia indivisa» (LG 23).

Lo sabes perfectamente, solo se puede evangelizar a través de la espiritualidad de la comunión. Así nos lo recordaba el papa san Juan Pablo II en la Exhortación Novo Millennio Ineunte donde describía la espiritualidad de comunión con estas palabras:

Es una mirada del corazón sobre todo hacia el misterio de la Trinidad que habita en nosotros, y cuya luz ha de ser reconocida también en el rostro de los hermanos que están a nuestro lado.

Espiritualidad de comunión es la capacidad de sentir al hermano de fe en la unidad profunda del Cuerpo místico y, por tanto, como «uno que me pertenece» para saber compartir sus alegrías y sus sufrimientos, para intuir sus deseos y atender a sus necesidades, para ofrecerle una verdadera y profunda amistad.

Espiritualidad de comunión es la capacidad de ver, ante todo, lo que hay de positivo en el otro, para acogerlo y valorarlo como regalo de Dios: «un don para mí», además de ser un don para el hermano que lo ha recibido directamente.

Espiritualidad de comunión es saber «dar espacio» al hermano llevando mutuamente la carga de los otros (cf. Gal 6,2) y rechazando las tentaciones egoístas que continuamente nos asechan y engendran competitividad, ganas de hacer carrera, desconfianza y envidias (Novo Millennio Ineunte, 43).

¡Qué hermoso texto! Es un texto que nos interpela a todos y nos anima a buscar solo aquello que nos une y no aquello que nos separa, nos divide y nos enfrenta. El evangelio, la Buena Nueva de Jesús, solo prenderá en los corazones de la gente de nuestro mundo, si vivimos la comunión, si nos amamos de verdad, si dejamos de criticarnos y de enfrentarnos, si sabemos pedir perdón y si sabemos ofrecer el evangelio con valentía y humildad.

Por ello, el papa Francisco nos dice bellamente: «En la comunión, aunque duela, es donde un carisma se vuelve auténtica y misteriosamente fecundo. Si vives este desafío, la Iglesia puede ser un modelo para la paz en el mundo» (Evangelii Gaudium, 130).

La comunicación y el diálogo resuelve muchos problemas de entendimiento

.... y así, todos los días.

… y así, todos, todos los días. Se consigue orando a tiempo y a destiempo.

Contagiad alegría. [audio src=http://www.brotesdeolivo.es/descargadirecta/1981a%20%20MEDITACION%20ANTE%20LA%20CRUZ/12-Aleluya%20de%20mi%20Dios.mp3]

 

 

 

Un sueño que me denuncia constantemente

UN sueño que me denuncia constantemente

Cielo Nuevo y Tierra, 8 de junio de 2.O19.

Desde que puedo recordar, nuestra mente siempre anduvo ocupada con aquello que mostraba y atraía la atención, en los numerosos e interminables viajes a los que acudíamos, y reconocíamos ausentes de la Justicia o de la caricia del amor de Dios. Nuestra vida ha sucedido en una constante secuencia de persecuciones íntimas que inquietaban nuestro interior al contemplar la indiferencia, las miradas hacia el lado opuesto, y como consecuencia se hacían permisivos del dolor y la indiferencia.Cande.parro.movil 20180501_123329El Hijo asumió la tarea que le dio el Padre.

Nos caracterizó constantemente la duda de no saber cómo comenzar todos juntos una respuesta a cuanto veíamos falto de coherencia con el Mensaje, a todo lo que arrastraba faltas de deseos auténticos de fidelidad a la Palabra, a la falta de confiar y esperar en la Providencia y pudiese ayudarnos, a orientarnos en la incertidumbre o plantearnos una re-orientación de lo que podría estar ocurriendo en el momento, sin ver con claridad lo que la vida y las circunstancias nos estaba planteando.

Esto que decimos tiene una fuerte dosis de orgullo, engreimiento, locura e inconsciencia. No hemos tenido una vida que responda a tanto dolor, y nos haga digno de trabajar por lo que toda la humanidad sueña vivir. Sin embargo, aún sabiéndolo, el Señor y lo que sucede cada día, nos provoca decirlo. Aunque indigna y posiblemente sin la Misericordia que urge, mostramos lo que está en el corazón de todos los que aspiran y sueñan con un nuevo mundo, una nueva humanidad, mostrada por Dios para todas las mujeres y todos los hombres.

“ Y tú, ¿me amas? ”

Viernes, 7 de Junio de 2019

Evangelio del día

Séptima Semana de Pascua

“ Y tú, ¿me amas? ”

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles 25, 13-21

En aquellos días, el rey Agripa llegó a Cesarea con Berenice para cumplimentar a Festo, y se entretuvieron allí bastantes días. Festo expuso al rey el caso de Pablo, diciéndole: -«Tengo aquí un preso, que ha dejado Félix; cuando fui a Jerusalén, los sumos sacerdotes y los ancianos judíos presentaron acusación contra él, pidiendo su condena. Les respondí que no es costumbre romana ceder a un hombre por las buenas; primero el acusado tiene que carearse con sus acusadores, para que tenga ocasión de defenderse. Vinieron conmigo a Cesarea, y yo, sin dar largas al asunto, al día siguiente me senté en el tribunal y mandé traer a este hombre. Pero, cuando los acusadores tomaron la palabra, no adujeron ningún cargo grave de los que yo suponía; se trataba sólo de ciertas discusiones acerca de su religión y de un difunto llamado Jesús, que Pablo sostiene que está vivo. Yo, perdido en semejante discusión, le pregunté si quería ir a Jerusalén a que lo juzgase allí. Pero, corno Pablo ha apelado, pidiendo que lo deje en la cárcel, para que decida su majestad, he dado orden de tenerlo en prisión hasta que pueda remitirlo al César.»

 ¿Y tú, me amas? 

Salmo

Sal 102, 1-2. 11-12. 19-20ab R. El Señor puso en el cielo su trono.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R/.

Como se levanta el cielo sobre la tierra,
se levanta su bondad sobre sus fieles;
como dista el oriente del ocaso,
así aleja de nosotros nuestros delitos. R/.

El Señor puso en el cielo su trono,
su soberanía gobierna el universo.
Bendecid al Señor, ángeles suyos,
poderosos ejecutores de sus órdenes. R/.

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Juan 21, 15-19

Habiéndose aparecido Jesús a sus discípulos, después de comer con ellos, dice a Simón Pedro: – «Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?» Él le contestó: – «Sí, Señor, tú, sabes que te quiero.» Jesús le dice: – «Apacienta mis corderos.» Por segunda vez le pregunta: – «Simón, hijo de Juan, ¿me arnas?» Él le contesta: – «Sí, Señor, tú sabes que te quiero.» Él le dice: – «Pastorea mis ovejas.» Por tercera vez le pregunta: – «Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?» Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contestó: – «Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.» Jesús le dice: – «Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero, cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.» Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios. Dicho esto, añadió: – «Sígueme.»

Hoy conviene que escuchemos la voz de Cristo que nos está interrogando a cada uno de nosotros, en singular, de forma personal: ¿Y tú, me amas? Una pregunta sencilla y muy difícil de responder. Sabemos que Dios nos ama sin medida, pero, a veces, a nosotros nos cuesta confesar que Dios es el centro de nuestra vida, que sin Él no somos nada, que le necesitamos, y contemporizamos con aquellos que se dicen enemigos de Dios, que niegan su existencia o simplemente nos persiguen, tratando de perseguirle a Él. Y sabemos que si seguimos fieles, con una fe sólida, bien asentada, escucharemos su invitación: SÍGUEME.

¿Hasta dónde estamos dispuesto? ¿Qué tememos que nos pida el Señor y no sepamos responder? ¿Confiamos en que ÉL nos ayudará para conseguir nuestra fiel respuesta?

 

Recordamos a personas que nos dieron motivos para vivir

https://youtu.be/6J4TCk-wODghttps://youtu.be/6J4TCk-wODg

Aunque no queramos, su memoria nos entristece, por encima de la mucha Vida que vivió y supo transmitir a todos con tanta generosidad

Diego Suárez Mora, nos dejó para ir con el Padre hace muy pocos meses. Y no dejamos de recordarlo por su cariño a esta historia que tanto motivó y amó desde siempre.

Lecturas del Jueves de la Octava de Pascua

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (3,11-26):

EN aquellos días, mientras el paralítico curado seguía aún con Pedro y Juan, todo el pueblo, asombrado, acudió corriendo al pórtico llamado de Salomón, donde estaban ellos.
Al verlo, Pedro dirigió la palabra a la gente:
«Israelitas, ¿por qué os admiráis de esto? ¿Por qué nos miráis como si hubiéramos hecho andar a este con nuestro propio poder o virtud? El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que vosotros entregasteis y de quien renegasteis ante Pilato, cuando había decidido soltarlo.
Vosotros renegasteis del Santo y del Justo, y pedisteis el indulto de un asesino; matasteis al autor de la vida, pero Dios lo resucitó de entre los muertos, y nosotros somos testigos de ello.

Por la fe en su nombre, este, que veis aquí y que conocéis, ha recobrado el vigor por medio de su nombre; la fe que viene por medio de él le ha restituido completamente la salud, a la vista de todos vosotros.
Ahora bien, hermanos, sé que lo hicisteis por ignorancia, al igual que vuestras autoridades; pero Dios cumplió de esta manera lo que había predicho por los profetas, que su Mesías tenía que padecer.

Paco Girón, en vías de canonización, padrino de Taté… Apóstol de todos, que gustaba de visitar a los enfermos cuando debía descansar, y nos dio motivos de santidad por su ejemplo constante sin necesidad de buscar milagros, que los hizo cada día de su existencia.

Para Diego, Rosy hizo de mujer de Evangelio, en la que encontró la sencillez y humildad que enamoró a todos por corresponder a todos los dones que recibió.

Por tanto, arrepentíos y convertíos, para que se borren vuestros pecados; para que vengan tiempos de consuelo de parte de Dios, y envíe a Jesús, el Mesías que os estaba destinado, al que debe recibir el cielo hasta el tiempo de la restauración universal, de la que Dios habló desde antiguo por boca de sus santos profetas.
Moisés dijo: “El Señor Dios vuestro hará surgir de entre vuestros hermanos un profeta como yo: escuchadle todo lo que os diga; y quien no escuche a ese profeta será excluido del pueblo”. Y, desde Samuel en adelante, todos los profetas que hablaron anunciaron también estos días.
Vosotros sois los hijos de los profetas, los hijos de la alianza que hizo Dios con vuestros padres, cuando le dijo a Abrahán: “En tu descendencia serán bendecidas todas las familias de la tierra”. Dios resucitó a su Siervo y os lo envía en primer lugar a vosotros para que os traiga la bendición, apartándoos a cada uno de vuestras maldades».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 8,2a.5.6-7.8-9

A Jaime Bonet Bonet, fundador de Verbum Dei,  lo conocimos en 1.985, cuando se desplazó a El Raposo, a darnos ejercicios espirituales, y nos descubrió el valor histórico que encontró en lo que estaba comenzando en nosotros. Esta fue la última vez que estuve con él. Solo me dijo ¡Vive la Palabra!

R/. Señor, dueño nuestro
¡que admirable es tu nombre en toda la tierra!

Señor, Dios nuestro,
¿qué es el hombre para que te acuerdes de él,
el ser humano, para mirar por él? R/.

Lo hiciste poco inferior a los ángeles,
lo coronaste de gloria y dignidad,
le diste el mando sobre las obras de tus manos.
Todo lo sometiste bajo sus pies. R/.

Rebaños de ovejas y toros,
y hasta las bestias del campo,
las aves del cielo, los peces del mar,
que trazan sendas por el mar. R/.

 

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (24,35-48):

EN aquel tiempo, los discípulos de Jesús contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.
Estaban hablando de estas cosas, cuando él se presentó en medio de ellos y les dice:
«Paz a vosotros».
Pero ellos, aterrorizados y llenos de miedo, creían ver un espíritu.
Y él les dijo:
«¿Por qué os alarmáis?, ¿por qué surgen dudas en vuestro corazón? Mirad mis manos y mis pies: soy yo en persona. Palpadme y daos cuenta de que un espíritu no tiene carne y huesos, como veis que yo tengo».
Dicho esto, les mostró las manos y los pies. Pero como no acababan de creer por la alegría, y seguían atónitos, les dijo:
«¿Tenéis ahí algo de comer?».
Ellos le ofrecieron un trozo de pez asado. Él lo tomó y comió delante de ellos.
Y les dijo:
«Esto es lo que os dije mientras estaba con vosotros: que era necesario que se cumpliera todo lo escrito en la Ley de Moisés y en los Profetas y Salmos acerca de mí».
Entonces les abrió el entendimiento para comprender las Escrituras.
Y les dijo:
«Así está escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se proclamará la conversión para el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén. Vosotros sois testigos de esto».

Palabra del Señor

El tiempo pasará en sus circunstancias, pero Brotes de Olivo no pasará, porque nada ni nadie robará la Vida a la que ellos se la entregaron.

Seguiremos aportando datos, situaciones distintas que nos ayudaron a llegar hasta aquí, persona, familias, congregaciones, circunstancias… que están en nuestro adentro, producidos por vacíos que se produjeron por despistes, o errores inconscientes que necesitan ser rescatados para que sea y construyan el Reino anhelado y soñado en esta tierra.

 

¿Qué has recibido que lo das a quién no lo tiene?

https://youtu.be/4ZHEdoudfJE

Lecturas del Miercoles de la Octava de Pascua

Primera lectura

Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (3,1-10):

EN aquellos días, Pedro y Juan subían al tempo, a la oración de la hora nona, cuando vieron traer a cuestas a un lisiado de nacimiento. Solían colocarlo todos los días en la puerta del templo llamada «Hermosa, para que pidiera limosna a los que entraban. Al ver entrar en el templo a Pedro y a Juan, les pidió limosna. Pedro, con Juan a su lado, se quedó mirándolo y le dijo:
«Míranos».
Clavó los ojos en ellos, esperando que le darían algo. Pero Pedro le dijo:
«No tengo plata ni oro, pero te doy lo que tengo: en nombre de Jesucristo Nazareno, levántate y anda».
Y agarrándolo de la mano derecha lo incorporó. Al instante se le fortalecieron los pies y los tobillos, se puso en pie de un salto, echó a andar y entró con ellos en el templo por su pie, dando brincos y alabando a Dios. Todo el pueblo lo vio andando y alabando a Dios, y, al caer en la cuenta de que era el mismo que pedía limosna sentado en la puerta Hermosa del templo, quedaron estupefactos y desconcertados ante lo que le había sucedido.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 104,1-2.3-4.6-7.8-9

R/. Que se alegren los que buscan al Señor

Dad gracias al Señor, invocad su nombre,
dad a conocer sus hazañas todos los pueblos.
Cantadle al son de instrumentos,
hablad de sus maravillas. R/.

Gloriaos de su nombre santo,
que se alegren los que buscan al Señor.
Recurrid al Señor y a su poder,
buscad continuamente su rostro. R/.

¡Estirpe de Abrahán, su siervo;
hijos de Jacob, su elegido!
El Señor es nuestro Dios,
él gobierna toda la tierra. R/.

Se acuerda de su alianza eternamente,
de la palabra dada, por mil generaciones;
de la alianza sellada con Abrahán,
del juramento hecho a Isaac. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (24,13-35):

AQUEL mismo día, el primero de la semana, dos de los discípulos de Jesús iban caminando a una aldea llamada Emaús, distante de Jerusalén unos setenta estadios; iban conversando entre ellos de todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús en persona se acercó y se puso a caminar con ellos. Pero sus ojos no eran capaces de reconocerlo.
Él les dijo:
«¿Qué conversación es esa que traéis mientras vais de camino?».
Ellos se detuvieron con aire entristecido. Y uno de ellos, que se llamaba Cleofás, le respondió:
«¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no sabe lo que ha pasado estos días?».
Él les dijo:
«¿Qué».
Ellos le contestaron:
«Lo de Jesús el Nazareno, que fue un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo; cómo lo entregaron los sumos sacerdotes y nuestros jefes para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que él iba a liberar a Israel, pero, con todo esto, ya estamos en el tercer día desde que esto sucedió. Es verdad que algunas mujeres de nuestro grupo nos han sobresaltado, pues habiendo ido muy de mañana la sepulcro, y no habiendo encontrado su cuerpo, vinieron diciendo que incluso habían visto una aparición de ángeles, que dicen que está vivo. Algunos de los nuestros fueron también al sepulcro y lo encontraron como habían dicho las mujeres; pero a él no lo vieron».
Entonces él les dijo:
«¡Qué necios y torpes sois para creer lo que dijeron los profetas! ¿No era necesario que el Mesías padeciera esto y entrara así en su gloria».
Y, comenzado por Moisés y siguiendo por todos los profetas, les explicó lo que se refería a él en todas las Escrituras.
Llegaron cerca de la aldea adonde iban y él simuló que iba a seguir caminando; pero ellos lo apremiaron, diciendo:
«Quédate con nosotros, porque atardece y el día va de caída».
Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos, tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo iba dando. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron. Pero él desapareció de su vista.
Y se dijeron el uno al otro:
«¿No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras?».
Y, levantándose en aquel momento, se volvieron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, que estaban diciendo:
«Era verdad, ha resucitado el Señor y se ha aparecido a Simón».
Y ellos contaron lo que les había pasado por el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan.

Palabra del Señor

https://youtu.be/4ZHEdoudfJE
QUÉDATE
Cuando el pan que está en mi vida
su desgarro hará vibrar
a ese mundo que en mí encierro
ansiando resucitar.
Qué actitud tendrían tus manos
al desgarrar aquel pan
si antes no te conocieron
y al partir vieron tu faz.
Quédate junto a nosotros, quédate,
que la tarde ya se muere. (2)
junto a TI sentimos Vida,
y es tu vida,
y la noche no nos viene.
La penumbra de este mundo
sobre mí posa la sombra de su manto
No nos dejes nunca solos,
Dios de Vida, Dios de gozo, Dios de llanto..
Cuando el pan que está en mi vida
su desgarro hará vibrar
a ese mundo que en mí encierro
ansiando resucitar.
Qué actitud tendrían tus manos
al desgarrar aquel pan
si antes no te conocieron
y al partir vieron tu faz.