Cosas en torno a la Fe.

Amad al Señor, vuestro Único Dios, y servidle; vivid unidos a Él, y en Su Nombre, vivid y proclamad Su Mensaje, Todos Juntos.
El es vuestra gloria y vuestro Dios, y realizó en vuestro favor tremendas hazañas de las que estabais ciegos y ahora sois testigos.

Con los textos que se nos regalan, hoy contemplamos con infinita Esperanza esta semana, y en ella el día 17. La Palabra nos anticipa que llega el momento en el que tenemos unas mínimas pruebas con las que empezar a vivir, humildes, firmes,  y misericordiosamente. Hace muchos años se nos dieron pistas y signos para estrenar una “Nueva Conciencia” que sintonizase con el “Espíritu y Verdad” del Mensaje. Nunca pudimos imaginar la trascendencia que se avecinaba para todos cuando se nos pidió salir de la tierra establecida por nuestra buena voluntad.

Lunes de la decimonovena semana del tiempo ordinario

Deuteronomio 10,12-22. 
Esto es lo único que te pide el Señor, tu Dios: que confíes y sigas todos sus caminos, que ames y sirvas al Señor, tu Dios, con todo tu corazón y con toda tu alma, observando sus mandamientos y sus preceptos, que hizo llegar hasta ti para tu bien y el de muchos.
Tú sabes que al Señor, tu Dios, pertenecen el cielo y lo más alto del cielo, la tierra y todo lo que hay en ella.
Sin embargo, a vosotros os recordó lo que ya dijo a vuestros padres, y os pidió uniros con lazos de amor, eligiéndolos a vosotros como su descendencia, prefiriéndolos a todos los demás pueblos.
Por eso, conviertan sus corazones y no persistan en su obstinación,

Ama al Señor, tu Dios, y sírvelo; vive unido a Él y jura por su Nombre.
El es tu gloria y tu Dios, y Él realizó en tu favor tremendas hazañas de las que has sido testigo.
Cuando comenzaste erais apenas unos cuantos, y ahora el Señor te ha hecho numeroso como las estrellas del cielo.

Salmo 147,12-13.14-15.19-20. 
¡Glorifica al Señor, Jerusalén,
alaba a tu Dios, Sión!
El reforzó los cerrojos de tus puertas
y bendijo a tus hijos dentro de ti.

Envía su mensaje a la tierra,
su palabra corre velozmente;

Revela su palabra a todos,
sus preceptos y mandatos:
a ningún otro pueblo trató así
ni le dio a conocer sus mandamientos como a vosotros.

Evangelio según San Mateo 17,22-27. 
Jesús les dijo: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, lo matarán y al tercer día resucitará”.

 

 

Con su pasión, que aún no hemos entendido, Cristo pagó nuestra deuda.           Nos urge a todos ser los testigos que adelanten a todos la resurrección del Dios de la Tierra.

Para hacer pensar, cosas que se dicen alrededor de la Fe.

Carta a los Hebreos, capítulo 11

1. “La fe es como aferrarse a lo que se espera, es la certeza de cosas que no se pueden ver”.

Cielo e Infierno

“Armonizar ambas creencias es usar (y abusar) de Dios”,

Castillo responde a sus críticos: “O creemos en Dios o creemos en el infierno”

“No carguemos a Dios con hacer la justicia que hemos de construir nosotros, y no tenemos el coraje de hacer nosotros”

José María Castillo ya nos dijo en Pueblo de Dios hace muchos años que nos falta:

  • Parresía
  • Porque tenemos fe, dudamos.

    Hoy nos dice que tanto los creyentes como los ateos, comulgan en cierto acto de fe. El creyente “cree” que Dios existe, el ateo “cree” que Dios no existe. Ambos creen y dudan, a la vez. La fe no está reñida con la duda. Pedro es modelo de fe, aunque dudará siempre.

  • https://www.youtube.com/watch?v=6phmtkeGXRg

¿En cual de estas situaciones vivimos? Qué ven en nosotros, ¿dudas o convicción permanente?

Daremos Vida a quienes la buscan, si reconocemos nuestra ruina humana en manos de Quien nos da la Vida constantemente. De no ser así pocos a ninguno conocerán Su Proyecto.

 

 

 

 

La familia es la gran reserva de Dios

Decimonoveno Domingo del tiempo ordinario

Primer Libro de los Reyes 19,9a.11-13a. 
Allí, entró en la gruta y pasó la noche. Entonces le fue dirigida la palabra del Señor.
El Señor le dijo: “Sal y quédate de pie en la montaña, delante del Señor”. Y en ese momento el Señor pasaba. Sopló un viento huracanado que partía las montañas y resquebrajaba las rocas delante del Señor. Pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento, hubo un terremoto. Pero el Señor no estaba en el terremoto.
Después del terremoto, se encendió un fuego. Pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego, se oyó el rumor de una brisa suave.
Al oírla, Elías se cubrió el rostro con su manto, salió y se quedó de pie a la entrada de la gruta. Entonces le llegó una voz, que decía: “¿Qué haces aquí, Elías?”.

Salmo 85(84),9ab-10.11-12.13-14. 
Voy a proclamar lo que dice el Señor:
el Señor promete la paz,
Su salvación está muy cerca de sus fieles,
y la Gloria habitará en nuestra tierra.

El Amor y la Verdad se encontrarán,
la Justicia y la Paz se abrazarán;
la Verdad brotará de la tierra
y la Justicia mirará desde el cielo.

El mismo Señor nos dará sus bienes
y nuestra tierra producirá sus frutos.
La Justicia irá delante de él,
y la Paz, sobre la huella de sus pasos.

Carta de San Pablo a los Romanos 9,1-5. 
Digo la verdad en Cristo, no miento, y mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo.
Siento una gran tristeza y un dolor constante en mi corazón.
Yo mismo desearía ser maldito, separado de Cristo, en favor de mis hermanos, los de mi propia raza.
Ellos son israelitas: a ellos pertenecen la adopción filial, la gloria, las alianzas, la legislación, el culto y las promesas.
A ellos pertenecen también los patriarcas, y de ellos desciende Cristo según su condición humana, el cual está por encima de todo, Dios bendito eternamente. Amén.

Evangelio según San Mateo 14,22-33. 
En seguida, obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud.
Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo.
La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra.
A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar.
Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. “Es un fantasma”, dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar.
Pero Jesús les dijo: “Tranquilícense, soy yo; no teman”.
Entonces Pedro le respondió: “Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua”.
“Ven”, le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él.
Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: “Señor, sálvame”.
En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: “Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?”.
En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó.
Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: “Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios”.
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Los textos que hoy nos regala la Iglesia nos hace pensar y adentrarnos en una profundidad a l que posiblemente nunca me haya atrevido. Ayudémonos.

  • “Sal y quédate de pie en la montaña, delante del Señor”.  Sopló un viento huracanado, pero el Señor no estaba en el viento. Después, un terremoto. Pero el Señor no estaba en el terremoto.
    Después se encendió un fuego. Pero tampoco estaba en el fuego.           Después se oyó el rumor de una brisa suave. 
    Al oírla, Elías se cubrió el rostro con su manto, salió y se quedó de pie a la entrada de la gruta. Entonces le llegó una voz, que decía: “¿Qué haces aquí, Elías?”.                                                                                                                      ¿Qué hago yo donde estoy? ¿Qué me hace sentir que he oído la brisa suave?  
  • Voy a proclamar lo que dice el Señor:
    el Señor promete la paz,
    Su salvación está muy cerca de sus fieles,
    y la Gloria habitará en nuestra tierra.

         ¿Has encontrado el Amor y la Verdad, te sientes abrazado por la Justicia y la                  Paz; ha brotado la Verdad en “Tu Tierra” y la Justicia que Dios te ha pedido desde          siempre? 

  • Digo la verdad en Cristo, no miento, y mi conciencia me lo atestigua en el Espíritu Santo.

Siento una gran tristeza y un dolor constante en mi corazón. Busco a Cristo                    según mi condición humana, que está por encima de como lo busco. OJALÁ me            haga buscarlo como ÉL quiere, y mi vida bendecirá a Dios eternamente. Amén.

  • A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar.
    Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. “Es un fantasma”, dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar.
    Pero Jesús les dijo: “Tranquilícense, soy yo; no teman”.

¿He pedido alguna vez ir al encuentro con Jesús, caminando sobre el agua”?               ¿Me he bajado de “mi barca” y me he sentido caminar sobre el agua en dirección           a él? Ante la violencia que a veces sentimos, ¿he tenido miedo? Y de tenerlo, ¿he         abandonado o le he dicho confiadamente, “¡Señor, sálvame!”… Cuantas veces he         sentido y he gritado, “Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios”.

¿Como está transcurriendo este tiempo de descanso que tano necesitamos, en qué me está ayudando a encontrarme con el Dios que vive en mí y no acabo de encontra?

 

¿Cómo estoy aprovechando mi tiempo?

¿Cómo contemplo las situaciones que viven los demás?

¿Sirven a mi alma inquieta los tiempos, distancias, atrevimientos en lo que nos arriesgamos a saber algo o mucho más de lo que Dios quiere de mí?

Ojalá en estas vacaciones sienta que cada vez más todos sonreimos juntos y nos sentimos más todos de todos.

En esta jovencita e inquieta familia no precisamos preguntar cómo se sienten. Gracias por ellos, por su visible alegría y por lo muchos que están ayudando a otros, para que sus vidas se sientan totalmente atendidas y gozosas.

“Todo “nuestro yo” queremos amarte, Señor”

Hoy 12, y mañana 13, ASHERA EN PUEBLO DE DIOS. Una intención y reflexión que trata de predicar y vivir la revolución del AMOR.

Sábado de la decimoctava semana del tiempo ordinario

Deuteronomio 6,4-13. 
Escucha, Israel: el Señor, nuestro Dios, es el único Señor.
Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Graba en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy.
Incúlcalas a tus hijos, y háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas de viaje, al acostarte y al levantarte.
Atalas a tu mano como un signo, y que estén como una marca sobre tu frente.
Escríbelas en las puertas de tu casa y en sus postes.
Cuando el Señor, tu Dios te introduzca en la tierra que él te dará, porque así lo juró a tus padres, a Abraham, a Isaac y a Jacob- en ciudades grandes y prósperas que tú no levantaste;
en casas colmadas de toda clase de bienes, que tú no acumulaste; en pozos que tú no cavaste; en viñedos y olivares que tú no plantaste- y cuando comas hasta saciarte,
ten cuidado de no olvidar al Señor que te hizo salir de Egipto, de un lugar de esclavitud.
Teme al Señor, tu Dios, sírvelo y jura por su Nombre.

Salmo 18(17),2-3a.3bc-4.47.51ab. 
Yo te amo, Señor, mi fuerza,
Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador.
Mi Dios, el peñasco en que me refugio,
mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte.

Invoqué al Señor, que es digno de alabanza
y quedé a salvo de mis enemigos.
¡Viva el Señor! ¡Bendita sea mi Roca!
¡Glorificado sea el Dios de mi salvación !

El concede grandes victorias a su rey
y trata con fidelidad a su Ungido

Evangelio según San Mateo 17,14-20. 
Cuando se reunieron con la multitud, se le acercó un hombre y, cayendo de rodillas,
le dijo: “Señor, ten piedad de mi hijo, que es epiléptico y está muy mal: frecuentemente cae en el fuego y también en el agua.
Yo lo llevé a tus discípulos, pero no lo pudieron curar”.
Jesús respondió: “¡Generación incrédula y perversa! ¿Hasta cuándo estaré con ustedes? ¿Hasta cuándo tendré que soportarlos? Tráiganmelo aquí”.
Jesús increpó al demonio, y este salió del niño, que desde aquel momento quedó curado.
Los discípulos se acercaron entonces a Jesús y le preguntaron en privado: “¿Por qué nosotros no pudimos expulsarlo?”.
“Porque ustedes tienen poca fe, les dijo. Les aseguro que si tuvieran fe del tamaño de un grano de mostaza, dirían a esta montaña: ‘Trasládate de aquí a allá’, y la montaña se trasladaría; y nada sería imposible para ustedes”.

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Ha sido mucha y permanente la insistencia de Dios en recordarnos estos textos:

  • Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Graba en tu corazón estas palabras que yo te dicto hoy.
    Incúlcalas a tus hijos, y háblales de ellas cuando estés en tu casa y cuando vayas de viaje, al acostarte y al levantarte.
  • Yo te amo, Señor, mi fuerza,
    Señor, mi Roca, mi fortaleza y mi libertador.
    Mi Dios, el peñasco en que me refugio,
    mi escudo, mi fuerza salvadora, mi baluarte.

 

“Creemos en Ti, Señor, pero ayúdanos a tener más fe!” (Mc 9,24)

 

 

Card. Parolin: “La paz, una prioridad clara e imperativa”

El Secretario de Estado del Vaticano viajará a Rusia

Felipe Arizmendi Esquivel. Lo conocimos de oídas en Huelva a través de un seminarista mexicano. En sus años de seminario ya sonaba como un pastor muy implicado en la Paz y Encarnación del rebaño de la Iglesia. La Providencia hizo que le visitásemos en Tapachula en 1.996. Desde algún tiempo después fue nombrado Obispo de Chiapas. Su vida nos recuerda que:                                                            “La Paz vendrá cuando hagamos nuestro el vivir de los demás, cuando la razón de nuestras vidas sea el Plan de Dios para toda la humanidad”.

 

 

 

 

 

Desde hace muchos años, esta “historia de historias” recibió – sin saberlo – la misión de lo que ya pudimos entender en aquellos tiempos. cristianos para la unidad.

 

 

 

 

 

 

Respuesta a la Palabra de Dios de hoy

 

Viernes de la decimoctava semana del tiempo ordinario

Respuesta a la Palabra de Dios de hoy, que nos obliga a expresar secretos mantenidos durante muchos años

Deuteronomio 4,32-40. 

Salmo 77(76),12-13.14-15.16.21. 

Evangelio según San Mateo 16,24-28. 

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Respuesta a la Palabra de Dios de hoy, que nos obliga a expresar secretos mantenidos durante muchos años, según se nos pidió vivir sin comprender nada de lo que se nos pedía..

Pregúntale al tiempo pasado, a los días que te han precedido desde que el Señor creó al hombre sobre la tierra, si de un extremo al otro del cielo sucedió alguna vez algo tan admirable o se oyó una cosa semejante.
¿Qué pueblo oyó la voz de Dios, según nos habló cuando no entendíamos nada?

A ti se te hicieron ver todas estas cosas, para que sepas que el Señor es Dios, y que no hay otro dios fuera de Él.
Él te hizo oír su voz desde el cielo para instruirte; en la tierra te mostró el gran fuego, y desde ese fuego tú escuchaste sus palabras.

Reconoce hoy y medita en tu corazón que el Señor es Dios
– Observa los preceptos y los mandamientos que hoy te prescribo. Así serás feliz, tú y tus hijos

Yo recuerdo las proezas del Señor,
sí, recuerdo sus prodigios de otro tiempo;

“El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga”.

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Allí donde se nos pidió buscar el Espíritu, Sirviendo en Libertad interior, en favor de la Comunión de toda la Humanidad, un día fue tan grande nuestra incomprensión que suponía una cruz que nos hizo reflexionar y orar lo que nos pedía de esta manera 

¿Qué había en esta reflexión del TODOS-JUNTOS?

QUE NADIE QUIERA SER DE NADIE, MENOS QUIENES SON DE CRISTO, HABLEN MAL UNOS DE OTROS HASTA VER TODO PERDIDO,

SONRIAMOS LOS FRACASOS QUE EN LOS OTROS ADVERTIMOS, ASÍ, ¡QUÉ FELIZ!

TU PROPUESTA NO LA QUIERO, DE TU AYUDA NO ME FÍO, HAN PASADO MUCHAS COSAS, QUE ME LLEVAN AL HASTÍO,

YO CONTIGO NADA QUIERO AUNQUE ANDO IGUAL CAMINO,  LO SIENTO ASÍ

NO ENCUENTRO EL REMEDIO A ESTA GRAN ATROCIDAD, NADA HUELE A ESPÍRITU, MUCHO MENOS A VERDAD,

QUISE SER DE TI, QUE FUESES DE MI, TRABAJARNOS JUNTOS HASTA SER ASÍ.

Y EN VEZ DE ALCANZAR LO QUE PERSEGUÍ CADA VEZ MÁS LEJOS DE TI ME VÍ.

NO SÉ QUÉ HACER MÁS QUE ME HAGA SALIR DE ESTA CRUEL TRAGEDIA QUE NO TIENE FIN.

LEJOS DE VIVIR ME SIENTO MORIR, SIN VER QUE CON OTROS A DIOS SEGUÍ.

 

«El que tome su cruz que me siga»

Y como respuesta de Dios a la reflexión confidencial que hoy hacemos a los que estén interesados en saber cosas de esta “Historia de historias” que saben muy pocos, ayer precisamente recibíamos otra confidencia, de la que entresacamos estos renglones, ¿Qué nos hace pensar en el contexto difícil de entender en que todo se fue desarrollando durante tantos años, sin comprender nada delo que ocurría ni se nos pedía?

“Nada está separado en lo profundo, en la raíz, por eso todo lo que viva dentro de mí influirá en el conjunto. En mí nada está separado, soy para que todos sean y todos me hacen ser. Por eso cuando veo un árbol que plantar intento plantarlo, en miles de pequeños detalles, cada día, en todo lugar, en toda situación, en toda realidad”.

La imágenes que disponemos a continuación nos pueden ayudar a expresar lo que la edición de esta blog puede des-orientar lo que tratamos de decir, más aún cuando en este verano hemos querido entrar en la entraña de lo que Dios nos pide desde siempre.

Es una foto como tantas hacemos para contemplar las maravillas de la Creación, más, no nos hace pensar que vivimos amontonados y no nos conocemos, que cada uno vamos en nuestro propio barco.

Como podemos entender estas estampas tan repetidas en un mudo que Dios nos lo dio para todos y del que todos somos residentes y propietarios

Imaginemos que de estos dos que van de la mano, uno soy yo, y el otro toda la Humanidad. Así hemos de sentir y vivir todos.Es Palabra de Dios.

La Vida tira de todos, del mismo tren en el que cabemos todos.

Para entender el regalo de Dios en ese tren de la Vida, necesitamos viajar apretaditos, como lo hacen los niños sin proponérselo.

Y fijémonos como lo viven. Fue por eso por lo que Jesús nos recordó que para ser Todos de ÉL, debíamos hacernos niños, y vivir como ÉL.

Así, ¡Qué feLiz!. GRACIAS, SEÑOR.

 

 

 

Manteneos firmes y con Esperanza. 2Tes. 2, 15-17

 

Fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir

Carta II de San Pablo a los Corintios 9,6-10. 
Sepan que el que siembra mezquinamente, tendrá una cosecha muy pobre; en cambio, el que siembra con generosidad, cosechará abundantemente.
Que cada uno dé conforme a lo que ha resuelto en su corazón, no de mala gana o por la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría.
Por otra parte, Dios tiene poder para colmarlos de todos sus dones, a fin de que siempre tengan lo que les hace falta, y aún les sobre para hacer toda clase de buenas obras.
Como dice la Escritura: El justo ha prodigado sus bienes: dio a los pobres y su justicia permanece eternamente.
El que da al agricultor la semilla y el pan que lo alimenta, también les dará a ustedes la semilla en abundancia, y hará crecer los frutos de su justicia.

Salmo 112(111),1-2.5-6.7-8.9. 
Feliz el hombre que teme al Señor
y se complace en sus mandamientos.
Su descendencia será fuerte en la tierra:

la posteridad de los justos es bendecida.
Dichoso el que se compadece y da prestado,
y administra sus negocios con rectitud.

El justo no vacilará jamás,
su recuerdo permanecerá para siempre.
No tendrá que temer malas noticias:

su corazón está firme, confiado en el Señor.
Su ánimo está seguro, y no temerá,
hasta que vea la derrota de sus enemigos.

Él da abundantemente a los pobres:
su generosidad permanecerá para siempre,
y alzará su frente con dignidad.

Evangelio según San Juan 12,24-26. 
Les aseguro que si el grano de trigo que cae en la tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto.
El que tiene apego a su vida la perderá; y el que no está apegado a su vida en este mundo, la conservará para la Vida eterna.
El que quiera servirme que me siga, y donde yo esté, estará también mi servidor. El que quiera servirme, será honrado por mi Padre.

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Hoy, según decimos con frecuencia, la Palabra de Dios “no tiene desperdicio”.     Sin embargo, dice con Firmeza y Misericordia algo imposible de traducir o matizar.

«Solo muriendo ínteriormente a sí mismo con Fe y Conciencia Universal, toda la humanidad sentirá sobre sí misma los frutos que la Palabra promete, los que todas las mujeres y hombres esperan su manifestación con dolores de parto»

  • Sepan que el que siembra mezquinamente, tendrá una cosecha muy pobre; en cambio, el que siembra con generosidad, cosechará abundantemente. 

 

  • Feliz el hombre que teme al Señor
    y se complace en sus mandamientos.
    Su descendencia será fuerte en la tierra.
  • Les aseguro que si no muere el grano de trigo que cae en la tierra, quedará solo; pero si muere, dará mucho fruto.
Peregrinos en la Audiencia del 9 de agosto de 2017 © Captura de pantalla CTV

Todos estamos llamados a rezar y morir por todos. ¿Cómo, si no, daremos razón del Padre Nuestro que nos enseñó y vivió Jesús? ¿Hasta dónde podremos decir que hemos entendido y puesto en práctica el misterio de la encarnación?

Peregrinos en la Audiencia del 9 de agosto de 2017

Francisco ha reflexionado esta mañana sobre “el perdón como motor de nuestra esperanza” y ha explicado que “Jesús de Nazareth murió en la cruz para perdonar nuestras faltas y para que todos podamos ser auténticamente libres”.

Esta mañana, 9 de agosto de 2017, se ha celebrado la 30ª Audiencia general sobre la esperanza, siguiendo con el tema que el Papa Francisco indicó para las catequesis que ofrece en diversos idiomas todos los miércoles.

Francisco ha hablado del “perdón como motor de nuestra esperanza” y ha afirmado que “Jesús en el Evangelio, con corazón misericordioso, se conmueve ante el dolor de los que sufren, y sale al encuentro de los pecadores”.

MÁS COSAS DE FRANCISCO

Desea a su familia “la abundancia de las gracias divinas”

El Papa Francisco felicitó a una pareja gay por el bautismo católico de sus tres hijos

Y han expresado y celebrado que “recibir una carta del Vaticano con una fotografía autografiada del Papa ¡es la gloria!”.

(C.D./Afp).- “El Papa Francisco les desea felicidades, invocando para su familia la abundancia de las gracias divinas”. Ese es el texto de una carta del Vaticano que han recibido una pareja gay brasileña por el bautismo católico de sus tres hijos. Se trata de otro impulso importante más hacia el reconocimiento eclesial de las personas LGBT, acometido por un pontífice determinado a eliminar toda traza de la discriminación hacia estas personas del seno de la Iglesia.

Para agradecer y hacer pensar

Damos gracias por las llamadas de teléfonos; los envíos de presencia viva de sentimientos que dan razón de dolores y esperanzas; de las oraciones y expectativas que están suscitando el “Encuentro en el Seminario de Huelva el día 19 próximo”; y el agradecimiento que supone para una persona que nació ante expectativas que presuponían con seguridad la muerte de quien lo parió”.

Estas cinco criaturas las trajo al mundo una mujer llamada Milagros. Las tres del centro, viven con el Padre.

No cabe duda alguna de que esta imagen contiene la Esperanza que hoy resalta esta edición de Cielo Nuevo y Tierra Nueva. GRACIAS, SEÑOR.

 

 

 

 

 

 

“Soñando navegar en el mar blanco de tu Misericordia””

Señor. Hoy te queremos decir que cuanto venimos viviendo, nos recuerda y hace sentirnos más cerca de aquella Palabra: “Tenían una sola alma y un solo corazón”. Permítenos sentir que navegamos en ese gran “Mar blanco de tu Misericordia”, y haz que nos ayudemos todos a todos a no mentirnos, y reconocer y ser fieles a tu Plan sobre nosotros.

Miércoles de la decimoctava semana del tiempo ordinario

Libro de los Números 13,1-2.25-33.14,1.26-29.34-35. 
El Señor dijo a Moisés:
“Envía unos hombres a explorar el país de Canaán, que yo doy a los israelitas; enviarás a un hombre por cada una de sus tribus paternas, todos ellos jefes de tribu”.
Al cabo de cuarenta días volvieron de explorar el país.
Entonces fueron a ver a Moisés, a Aarón y a toda la comunidad de los israelitas en Cades, en el desierto de Parán, y les presentaron su informe, al mismo tiempo que les mostraban los frutos del país.
Les contaron lo siguiente: “Fuimos al país donde ustedes nos enviaron; es realmente un país que mana leche y miel, y estos son sus frutos.
Pero, ¡qué poderosa es la gente que ocupa el país! Sus ciudades están fortificadas y son muy grandes. Además, vimos allí a los anaquitas.
Los amalecitas habitan en la región del Négueb; los hititas, los jebuseos y los amorreos ocupan la región montañosa; y los cananeos viven junto al mar y a lo largo del Jordán”.
Caleb trató de animar al pueblo que estaba junto a Moisés, diciéndole: “Subamos en seguida y conquistemos el país, porque ciertamente podremos contra él”.
Pero los hombres que habían subido con él replicaron: “No podemos atacar a esa gente, porque es más fuerte que nosotros”.
Y divulgaron entre los israelitas falsos rumores acerca del país que habían explorado, diciendo: “La tierra que recorrimos y exploramos devora a sus propios habitantes. Toda la gente que vimos allí es muy alta.
Vimos a los gigantes – los anaquitas son raza de gigantes – Nosotros nos sentíamos como langostas delante de ellos, y esa es la impresión que debimos darles”.
Entonces la comunidad en pleno prorrumpió en fuertes gritos, y el pueblo lloró toda aquella noche.
Luego el Señor dijo a Moisés y a Aarón:
“¿Hasta cuándo esta comunidad perversa va a seguir protestando contra mí? Ya escuché las incesantes protestas de los israelitas.
Por eso, diles: “Juro por mi vida, palabra del Señor, que los voy a tratar conforme a las palabras que ustedes han pronunciado.
Por haber protestado contra mí, sus cadáveres quedarán tendidos en el desierto: los cadáveres de todos los registrados en el censo, de todos los que tienen más de veinte años.
Ustedes cargarán con su culpa durante cuarenta años, por los cuarenta días que emplearon en explorar la tierra: a razón de un año por cada día. Entonces conocerán lo que significa rebelarse contra mí.
Así lo he dispuesto yo, el Señor. De esa manera trataré a toda esta comunidad perversa que se ha confabulado contra mí: hasta el último hombre morirá en este desierto”.

Salmo 106(105),6-7a.13-14.21-22.23. 
Hemos pecado, igual que nuestros padres;
somos culpables, hicimos el mal:
nuestros padres, cuando estaban en Egipto,
no comprendieron tus maravillas.

Pero muy pronto se olvidaron de sus obras,
no tuvieron en cuenta su designio;
ardían de avidez en el desierto
y tentaron a Dios en la soledad.

Olvidaron a Dios, que los había salvado
y había hecho prodigios en Egipto,
maravillas en la tierra de Cam
y portentos junto al Mar Rojo.

El Señor amenazó con destruirlos,
pero Moisés, su elegido,
se mantuvo firme en la brecha
para aplacar su enojo destructor.

Evangelio según San Mateo 15,21-28. 
Jesús partió de allí y se retiró al país de Tiro y de Sidón.
Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: “¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio”.
Pero él no le respondió nada. Sus discípulos se acercaron y le pidieron: “Señor, atiéndela, porque nos persigue con sus gritos”.
Jesús respondió: “Yo he sido enviado solamente a las ovejas perdidas del pueblo de Israel”.
Pero la mujer fue a postrarse ante él y le dijo: “¡Señor, socórreme!”.
Jesús le dijo: “No está bien tomar el pan de los hijos, para tirárselo a los cachorros”.
Ella respondió: “¡Y sin embargo, Señor, los cachorros comen las migas que caen de la mesa de sus dueños!”.
Entonces Jesús le dijo: “Mujer, ¡qué grande es tu fe! ¡Que se cumpla tu deseo!”. Y en ese momento su hija quedó curada.
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Hoy solo quisiéramos quedarnos ante nosotros mismos y ante la realidad de nuestra actitud y convencimiento de lo que suponemos ante el mundo y para el mundo. Sabiendo que tanto yo como los infinitos, que en momentos de Espíritu interior ofrecemos la Verdad de nuestro corazón, ¿no es cierto que muchas veces entonamos aquel sencillo canto que nos salió del alma cuando estábamos hambrientos por ser fieles a lo que Dios nos decía?

Señor. Tengo agujetas en la lengua y en el sentir, pero no logro saber cómo manifestar lo que me has hecho ver.

“Han sido tantos los años intentando responder a motivaciones en la que Tú nos decías una y otra vez “dadles vosotros de comer”, y no supimos pararnos todos juntos para contemplar hasta dónde llegaba lo que constantemente nos pedías…”

¡Cuánto hemos de rezar por todos aquellos que se sienten acosados por situaciones que les entristecen su interior, y no tienen fuerzas y valor para afrontarlas…!

Señor, ¡que no mienta, que la tierra se nos muere de mentiras!

 

 

 

Trabajad por la Unidad en Esperanza.

Martes de la decimoctava semana del tiempo ordinario

Libro de los Números 12,1-13. 
Miriam y Aarón se pusieron a murmurar contra Moisés a causa de la mujer cusita con la que este se había casado. Moisés, en efecto, se había casado con una mujer de Cus.
“¿Acaso el Señor ha hablado únicamente por medio de Moisés?, decían. ¿No habló también por medio de nosotros?”. Y el Señor oyó todo esto.
Ahora bien, Moisés era un hombre muy humilde, más humilde que cualquier otro hombre sobre la tierra.
De pronto, el Señor dijo a Moisés, a Aarón y a Miriam: “Vayan los tres a la Carpa del Encuentro”. Cuando salieron los tres,
el Señor descendió en la columna de la nube y se detuvo a la entrada de la Carpa. Luego llamó a Aarón y a Miriam. Los dos se adelantaron, y el Señor les dijo: “Escuchen bien mis palabras: Cuando aparece entre ustedes un profeta, yo me revelo a él en una visión, le hablo en un sueño.
No sucede así con mi servidor Moisés: él es el hombre de confianza en toda mi casa.
Yo hablo con él cara a cara, claramente, no con enigmas, y el contempla la figura del Señor. ¿Por qué entonces ustedes se han atrevido a hablar contra mi servidor Moisés?”.
Y lleno de indignación contra ellos, el Señor se alejó.
Apenas la nube se retiró de encima de la Carpa, Miriam se cubrió de lepra, quedando blanca como la nieve. Cuando Aarón se volvió hacia ella y vio que estaba leprosa,
dijo a Moisés: “Por favor, señor, no hagas pesar sobre nosotros el pecado que hemos cometido por necedad.
No permitas que ella sea como el aborto, que al salir del seno materno ya tiene consumida la mitad de su carne”.
Moisés invocó al Señor, diciendo: “¡Te ruego, Dios, que la cures!”.

Salmo 51(50),3-4.5-6a.6bc-7.12-13. 
¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad,
por tu gran compasión, borra mis faltas!
¡Lávame totalmente de mi culpa
y purifícame de mi pecado!

Porque yo reconozco mis faltas
y mi pecado está siempre ante mí.
Contra ti, contra ti sólo pequé
e hice lo que es malo a tus ojos.

Por eso, será justa tu sentencia
y tu juicio será irreprochable;
yo soy culpable desde que nací;
pecador me concibió mi madre.

Crea en mí, Dios mío, un corazón puro,
y renueva la firmeza de mi espíritu.
No me arrojes lejos de tu presencia
ni retires de mí tu santo espíritu.

Evangelio según San Mateo 14,23-26. 
Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo.
La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra.
A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar.
Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. “Es un fantasma”, dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar.
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“Te abriste un camino en el mar de la inconsciencia, un sendero por las aguas tumultuosas, y nadie descubrió tus huellas.” (Sal 76,20)

 

Les invita con un vídeo mensaje a “mirar adelante con esperanza”

El Papa, a los peruanos: “Un santo

siempre trabaja de lo que está

disperso a la unidad, que es lo que

hizo Jesús”

“Nos veremos pronto, pero mientras tanto: unidad y esperanza,
trabajen en eso”.

Ante lo que Francisco dice en torno a la dispersión, esta “Historia de historias” nos

insiste, dentro de un mar de confusiones, vuestra tarea es la Unidad en Esperanza.

(C.D./Arzobispado de Lima).- Con motivo de su visita pastoral al país en enero de

2018, el Papa Francisco ha enviado un vídeo mensaje a todos los peruanos –

“pueblo de mucha reserva”- en el que les invita a “trabajar por la unidad” siguiendo

el ejemplo de los santos. Unidad que el cardenal arzobispo de Lima, Juan Luis

Cipriani, ha precisado no tiene que ver con la “unidad política”, sino más bien con

“una unidad más profunda, de cada uno en su entorno” como “sembrador de

Esperanza”.

Por ello rezan los que viven en clausura.

El nuestro no ha de ser in fuego de artificio

Nuestra vocación en medio de la dispersión, ha de alumbrar como luna llena en la noche

Algo así, ha de suceder en tí, en medio de todas las circunstancias.

De no ser así, ¿que verán mañana los que ahora han de contemplar la nueva humanidad?

¡Que vea, Señor, para que otros vean!