El Ser, recordando a Pepe Vera

Pepe Vera ha sido uno de los muchos amigos que han dado su vida en esta tierra a la Palabra de Dios. Tras la Pascua recién celebrada, creo que ver este video nos reconstruirá en el corazón lo que tantas veces nos cuesta entender y saber definitivamente: que lo que Él ha puesto dentro de nosotros es porque es posible. Dt 30, 11-14.

Pepe Vera continúa viviendo en el más allá lo que tanto predicó entre nosotros.

El placer de servir

Adaptación musical de Nacho Alós del poema de Gabriela Mistral.

Toda naturaleza es un anhelo de servicio.
Sirve la nube, sirve el viento, sirve el surco.
Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú;
Donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú;
Donde haya un esfuerzo que todos esquivan, acéptalo tú.
Sé el que aparta la piedra del camino,
el odio entre los corazones, las dificultades del problema.
Hay la alegría del ser sano y la de ser justo, pero hay,
sobre todo, la hermosa, la inmensa alegría de servir.
Que triste sería el mundo si todo estuviera hecho,
si no hubiera un rosal que plantar, una empresa que emprender.
Que no te llamen solamente los trabajos fáciles.
¡Es tan bello hacer lo que otros esquivan!
Pero no caigas en el error de que sólo se hace mérito
con los grandes trabajos; hay pequeños servicios
que son buenos servicios: adornar una mesa,
ordenar unos libros, peinar una niña.
Aquel que critica, éste es el que destruye, tu sé el que sirve.
El servir no es faena de seres inferiores.
Dios que da el fruto y la luz, sirve.
Pudiera llamarse así: “El que Sirve”.
Y tiene sus ojos fijos en nuestras manos
y nos pregunta cada día: ¿Serviste hoy? ¿A quién?
¿Al árbol, a tu amigo, a tu madre?