En qué Dios creemos si cada hombre nos es ajeno

Lecturas del Miércoles de la 33ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura del libro del Apocalipsis (4,1-11):

Yo, Juan, miré y vi una puerta abierta en el cielo; y aquella primera voz, como de trompeta, que oí hablando conmigo, decía:
«Sube aquí y te mostraré lo que tiene que suceder después de esto».
Enseguida fui arrebatado en espíritu. Vi un trono puesto en el cielo, y sobre el trono uno sentado. El que estaba sentado en el trono era de aspecto semejante a una piedra de diamante y cornalina, y había un arco iris alrededor del trono de aspecto semejante a una esmeralda.
Y alrededor del trono había otros veinticuatro tronos, y sobre los tronos veinticuatro ancianos sentados, vestidos con vestiduras blancas y con coronas de oro sobre sus cabezas. Y del trono salen relámpagos, voces y truenos; y siete lámparas de fuego están ardiendo delante del trono, que son los siete espíritus de Dios, y delante del trono como un mar transparente, semejante al cristal.
Y en medio del trono y a su alrededor, había cuatro vivientes, llenos de ojos por delante y por detrás. El primer viviente era semejante a un león, el segundo a un toro, el tercero tenía cara como de hombre, y el cuarto viviente era semejante a un águila en vuelo. Los cuatro vivientes, cada uno con seis alas, estaban llenos de ojos por fuera y por dentro. Día y noche cantan sin pausa:
«Santo, Santo, Santo es el Señor Dios, el todopoderoso; el que era y es y ha de venir».
Cada vez que los vivientes dan gloria y honor y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos, los veinticuatro ancianos se postran ante el que está sentado en el trono, adoran al que vive por los siglos de los siglos y arrojan sus coronas ante el trono diciendo:
«Eres digno, Señor, Dios nuestro, de recibir la gloria, el honor y el poder, porque tú has creado el universo; porque por tu voluntad lo que no existía fue creado».

Palabra de Dios

Salmo

Sal 150,1-2.3-4.5

R/. Santo, Santo, Santo es el Señor Dios, el todopoderoso.

V/. Alabad al Señor en su templo,
alabadlo en su fuerte firmamento.
Alabadlo por sus obras magníficas,
alabadlo por su inmensa grandeza. R/.

V/. Alabadlo tocando trompetas,
alabadlo con arpas y cítaras;
alabadlo con tambores y danzas,
alabadlo con trompas y flautas. R/.

V/. Alabadlo con platillos sonoros,
alabadlo con platillos vibrantes.
Todo ser que alienta alabe al Señor. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (19,11-28):

En aquel tiempo, Jesús dijo una parábola, porque estaba él cerca de Jerusalén y pensaban que el reino de Dios iba a manifestarse enseguida.
Dijo, pues:
«Un hombre noble se marchó a un país lejano para conseguirse el título de rey, y volver después.
Llamó a diez siervos suyos y les repartió diez minas de oro, diciéndoles:
“Negociad mientras vuelvo”.
Pero sus conciudadanos lo aborrecían y enviaron tras de él una embajada diciendo:
“No queremos que este llegue a reinar sobre nosotros”.
Cuando regresó de conseguir el título real, mandó llamar a su presencia a los siervos a quienes había dado el dinero, para enterarse de lo que había ganado cada uno.
El primero se presentó y dijo:
“Señor, tu mina ha producido diez”.
Él le dijo:
“Muy bien, siervo bueno; ya que has sido fiel en lo pequeño, recibe el gobierno de diez ciudades”.
El segundo llegó y dijo:
“Tu mina, señor, ha rendido cinco”.
A ese le dijo también:
“Pues toma tú el mando de cinco ciudades”.
El otro llegó y dijo:
“Señor, aquí está tu mina; la he tenido guardada en un pañuelo, porque tenía miedo, pues eres un hombre exigente que retiras lo que no has depositado y siegas lo que no has sembrado”.
Él le dijo:
“Por tu boca te juzgo, siervo malo. ¿Conque sabías que soy exigente, que retiro lo que no he depositado y siego lo que no he sembrado? Pues ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco? Al volver yo, lo habría cobrado con los intereses”.
Entonces dijo a los presentes:
“Quitadle a este la mina y dádsela al que tiene diez minas”.
Le dijeron:
“Señor, ya tiene diez minas”.
Os digo: “Al que tiene se le dará, pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Y en cuanto a esos enemigos míos, que no querían que llegase a reinar sobre ellos, traedlos acá y degolladlos en mi presencia”».
Dicho esto, caminaba delante de ellos, subiendo hacia Jerusalén.

Palabra del Señor

Blázquez insta a “combatir la falta de responsabilidad y transparencia” de la Iglesia ante los abusos

Los obispos agradecen a las víctimas de la pederastia “la valentía de denunciar el mal padecido”

Invita al diálogo con el Gobierno, que no sea “una imposición disimulada ni un recurso cómodo para ganar imagen”

(Jesús Bastante).- Los obispos españoles, muy lentamente, parecen querer entender a las víctimas de los abusos del clero, que hasta ahora habían sido ninguneadas por el Episcopado español, hasta el punto de no estar siquiera invitadas al trabajo de la anunciada Comisión Antipederastia. Sin embargo, el discurso con el que el presidente de la CEE, Ricardo Blázquez, abre hoy la Plenaria, marca un significativo punto de inflexión.

Los deseos y anhelos de los muchos que viven cerca de Cielo Nuevo y Tierra Nueva, forman en su conjunto un serio aire de inquietud profunda, Esperanza sin límites y posibilidades de cambio que en consonancia con lo difícil de reconocer la línea de lo que podíamos querer o adivinar, surgen iniciativas que tratan de saber lo que Dios puede haber querido de esta larga “Historia de historias”, en su desmedido afán por dar razón al todos juntos inicial con que iniciara, sin saber, lo que el Señor pretendía de su andadura.

Sobre este tema, en “Tu tierra” de Pueblo de Dios, se trabaja en torno a los discos nacidos. En ellos, junto a todo lo que ha ido sucediendo, se están abordando las circunstancias, y en ellas lo claramente significativo que dan razón de momentos, en los que se comprende la universalidad de hechos incomprensibles que, con el trabajo que se está haciendo contemplamos realidades que nos descubren situaciones que nos animan a seguir buscando el Espíritu general de todo lo vivido, en dimensiones, camino y resultados imposible de haberlos pensado por nosotros. Leemos y oramos en profundidad el ultimo escrito surgido.

Querido/a amigo/a:

En estos últimos días vengo escuchando que hay quien dice que este disco es perfecto para prepararnos para el tiempo de adviento que está a punto de empezar. Otros dicen que no, que es un disco difícil y que habría que haber elegido otro más sencillo para ser más pedagógicos en esta inmersión en las aguas de Brotes de Olivo. Quién sabe. Importa más lo que opines tú y, sobre todo, lo que te va a despertar por dentro el escucharlo. Lo que sí que está claro para mí es que, como cada uno de sus predecesores, este album, en su totalidad y en cada una de sus partes, es una provocación. Y esta canción en particular un grito. Un golpe en la mesa para despertar la fe adormilada de todos aquellos que, diciendo que creemos en Jesús, no damos razón, ni con nuestras obras ni con nuestras palabras, de lo que supone decir-pensar-sentir, que Jesús es Hijo de Dios.

Y es que, como el ser Hijo de Jesús es inseparable del ser Padre de Dios, creo que esta es, al fin y al cabo, una canción sobre la familia. La que es para siempre (Padre-Hijo) y la que aún falta por llegar (nosotros, hermanos). Y sobre las relaciones tan “extrañas” que se dan en todas las familias y las desconfianzas que terminan matando la comunión. Si es verdad que “un Padre-Padre percibe el dolor y el regocijo. ¿Por qué en lo que ocurre no vemos el amor a cada hijo?”.

¡Qué tremenda enseñanza esconde este verso!

Porque en el fondo no veo porque no me fío de mi Padre. No gozo de mi destino porque me siento capaz de saber más que él y más que Él. No tengo paz porque me falta valor para decir-pensar-sentir que lo que Él haya decidido para mí está bien sea lo que sea.

Ya sé que esto no es fácil de digerir. De hecho, estoy convencido de que si estuviese escrita en arameo o cantada al revés, esta canción no sería menos extraña para nosotros.

Y no solo porque seamos hijos de unos tiempos en los que palabras como obediencia, rescate u ofrenda (sacrificio), parecen haber desaparecido del diccionario de lo que se puede decir-pensar-sentir; sino porque es una constante, en la mayoría de las personas, el hacer de cada diferencia un muro y de cada semejanza una oportunidad para dominar al otro Y ambas cosas son incompatibles con “comer el pan de vida” que ha puesto el pie en nuestra tierra.

Juan Diego González Sanz, desde Pueblo de Dios, tu tierra, con todo cariño, a 18 de noviembre de 2018.

¿EN QUÉ DIOS CREEMOS?, del disco Dios de la tierra
1Ti 4,1-2 – 2Ti 4,3-4
No hizo su voluntad, sino que obró por obediencia.
Vino a rescatar y devolver su cielo a esta tierra.
No pudo soportar ver sufrir al hombre
y la voluntad del Padre vino a realizar.

¿Por qué, si vino a traer vida, ofreció la suya inocente
por la tuya y la de tanta gente?
Quizá fue por quitar dolor al Padre.
Pero ¿cómo calmar, cómo resucitar
a todo un Dios Padre que en su Hijo se da?

Un Padre-Padre percibe el dolor y el regocijo.
¿Por qué en lo que ocurre no vemos el amor a cada hijo?
¿Cómo seguir rezando a un Padre en quien no creemos,
que nos llama a ser hermanos, amor fraterno.

Propuso a todos ser familia, creando en la tierra, el cielo.
De nosotros dependía aceptarlo o no quererlo.
Parece que lo quisimos y que en su nombre nos movemos
mas, la familia soñada, la esperamos allá en el cielo.

¿En qué Dios creemos si cada hombre nos es ajeno
si no comemos su pan de vida en la tierra como en el cielo?

Cuando vuelva el Señor, ¿hallará Fe en la tierra?

 

Lecturas del Sábado de la 32ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Lectura de la tercera carta del apóstol san Juan (5-8):

Querido amigo Gayo, te portas con plena lealtad en todo lo que haces por los hermanos, y eso que para ti son extraños. Ellos han hablado de tu caridad ante la comunidad de aquí. Por favor, provéelos para el viaje como Dios se merece; ellos se pusieron en camino para trabajar por él sin aceptar nada de los gentiles. Por eso debemos nosotros sostener a hombres como éstos, cooperando así en la propagación de la verdad.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 111,1-2.3-4.5-6

R/. Dichoso quien teme al Señor

Dichoso quien teme al Señor
y ama de corazón sus mandatos.
Su linaje será poderoso en la tierra,
la descendencia del justo será bendita. R/.

En su casa habrá riquezas y abundancia,
su caridad es constante, sin falta.
En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo. R/.

Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos.
El justo jamás vacilará,
su recuerdo será perpetuo. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (18,1-8):

En aquel tiempo, Jesús, para explicar a sus discípulos cómo tenían que orar siempre sin desanimarse, les propuso esta parábola: «Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres. En la misma ciudad había una viuda que solía ir a decirle: “Hazme justicia frente a mi adversario.” Por algún tiempo se negó, pero después se dijo: “Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está fastidiando, le haré justicia, no vaya a acabar pegándome en la cara.”»
Y el Señor añadió: «Fijaos en lo que dice el juez injusto; pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que le gritan día y noche?; ¿o les dará largas? Os digo que les hará justicia sin tardar. Pero, cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará esta fe en la tierra?»

Palabra del Señor

 

Histórico fallo de la Audiencia Provincial de Bizkaia

La Justicia condena a 11 años de cárcel al profesor del Gaztelueta que abusó de ‘Asier’

“Es más de lo que podíamos haber esperado. Es emocionante no, lo siguiente”, declara Juan Cuatrecasas

(Jesús Bastante).- Una sentencia histórica. La Audiencia Provincia de Bizkaia ha condenado a José María Fernández Sanz, ex profesor del colegio Gaztelueta del Opus Dei en Leioa, a 11 años de prisión por “un delito continuado de abuso sexual”, según la sentencia, a la que ha tenido acceso RD.

Nos ha llegado este escrito, que puede hacernos pensar de una y mil formas. ¿De qué nos sirve y qué nos aporta?

 

PARA IR MÁS ALLÁ DE CREENCIAS, LÍMITES Y DOGMATISMOS. PARA HECER PENSAR y luego cada uno en intimidad con Él sacar sus propias conclusiones.

 Bienaventurados los ateos porque encontrarán a Dios (Extracto del libro de los Hermanos Vigil) María López Vigil

Los dogmas del Catolicismo, la religión en la que nací, ya no me dicen nada. Las tradiciones y creencias del Cristianismo, tal como las aprendí, me parecen cada vez más ajenas. Son respuestas. Y ante el misterio del mundo yo tengo cada vez más preguntas.

Sentimientos parecidos a los míos los descubro en mucha otra gente, sobre todo jóvenes, sobre todo mujeres, que no niegan a Dios, pero que buscan una espiritualidad que alimente de verdad el sentido de sus vidas. Y en busca de ese tesoro, donde poner su corazón, toman distancia, se apartan, revisan, hasta rechazan, la religión aprendida.

¿Qué nos pasa? ¿Qué me ha pasado? Que he crecido, que he leído, que he buscado, que vivimos en un mundo radicalmente diferente al mundo tribal, rural, premoderno, en el que se fraguaron los ritos, dogmas, creencias, jerarquías y tradiciones de mi religión. El sistema religioso que nos han enseñado habla de un concepto anticuado del mundo. Ya no podemos caminar con esos “zapatos”, ya no me sirven…

¿Cómo creer en el infierno sin convertir a Dios en un tirano torturador como los Pinochet o los Somoza? ¿Cómo creer en el pecado original, que nunca nadie cometió en ningún lugar, que es solamente el mito con que el pueblo hebreo explicó el origen del mal en el mundo? ¿Cómo creer que Jesús nos salvó de ese pecado si esa doctrina no es de Jesús de Nazaret sino de Pablo de Tarso?

¿Cómo creer que Dios necesitaba de la muerte de Jesús para lavar ese pecado? Jesús el profeta, ¿un cordero propiciatorio que aplaca con sangre la cólera divina? ¿Cómo creer que Jesús nos salvó muriendo, cuando lo que nos puede “salvar” del sinsentido es que nos enseñó a vivir? ¿Cómo creer que como el cuerpo de Jesús y bebo su sangre, reduciendo así la Eucaristía a un rito materialista, mágico y evocador de sacrificios arcaicos y sangrientos que Jesús rechazó?

Sin embargo, dejando ya en mi camino tantas creencias de la religión aprendida, no dejo a Jesús de Nazaret. Porque, así como mi padre, mi madre y mis hermanos son mis referentes afectivos, y así como pienso, hablo y escribo en español y esa lengua es mi referente cultural, Jesús de Nazaret es mi referente religioso y espiritual, mi referente ético, el que me es más familiar para tantear el camino que me abre al misterio del mundo.

Hoy, sabiendo, como sé, de la majestad inabarcable del Universo en el que vivimos, con sus miles de millones de galaxias, no puedo creer que Jesús de Nazaret sea la única y definitiva encarnación de esa Energía Primera que es Dios. Eso no lo creyó Jesús. Esa elaboración dogmática, hecha posteriormente y en contextos de luchas de poder, escandalizaría a Jesús. Hoy, en vez de afirmar “creo que Jesús es Dios”, prefiero decirme y decir:

“Quiero creer en Dios como creyó Jesús”.

¿Y en qué Dios creía Jesús, el Moreno de Nazaret?

Nos enseñó que Dios es un padre, también una madre, que se preocupa por buscarnos, el pastor que busca a su oveja, la mujer que busca su dracma, que nos espera con ansia, que siempre acoge, que se indigna ante las injusticias y ante el poder que explota y oprime, que toma partido por los de abajo, que no quiere pobres ni ricos, que quiere que a nadie le sobre y a nadie le falte, que apuesta por la equidad y la dignidad de todos, que nos quiere hermanos, que nos quiere en comunidad, que no quiere señores ni siervos, tampoco siervas, que nos da siempre oportunidades, que se ríe y festeja, que celebra banquetes a los que invita a todos, que es alegre y es bueno, que es un abbá, una immá.

Jesús no quiso fundar ninguna religión y, por eso, no es responsable de ninguno de los dogmas construidos desde el poder sobre la memoria apasionada de quienes lo conocieron…

Jesús propuso una ética de relaciones humanas. Inspiró un movimiento espiritual y social de hombres y mujeres que buscando a Dios buscaran la justicia y construyeran su sueño, el Reino de Dios, que él concibió como una utopía posible….

El pasado 13 de octubre, una caravana de alrededor de 3.000 personas comenzó su marcha desde Honduras hacia los Estados Unidos forzadas porque la situación en sus países se ha vuelto insostenible. Miles de personas migrantes y refugiadas, niñas, niños y adolescentes llevan días caminando sin descanso, bajo condiciones infrahumanas, y expuestos a redes de trata y violencia.

Desde Médicos del Mundo exigimos que no se tolere ningún acto que criminalice a seres humanos que están intentando ponerse a salvo o buscar una vida mejor. Pedimos que se respeten sus derechos, se les proteja en el camino y que los estados cumplan los estándares internacionales de derechos humanos, asilo y refugio.

Desde los años 90 hemos trabajado en México y América Central poniendo el derecho a la salud en el centro de nuestra misión. Ahora, casi treinta años después, seguimos luchando incansables contra todas las enfermedades, incluida la injusticia, haciendo un seguimiento constante de la caravana con el fin de identificar las necesidades humanitarias y de salud de las personas que la componen.

Con nuestro trabajo proporcionamos atención médica, suministramos medicamentos, entregamos kits de viaje y desparasitaciones, abastecemos de agua, y realizamos tareas de prevención y promoción de la salud entre las personas migrantes y refugiadas a lo largo de la ruta migratoria.

Merecen la oportunidad de una vida mejor

Ayúdanos a que lo consigan

 


902 286 286/ 91 567 86 01
ayuda@medicosdelmundo.org

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Caminen vuestros hijos en la Verdad, según nos dijo Jesús.

Lecturas del Viernes de la 32ª semana del Tiempo Ordinario
Lectura de la segunda carta del apóstol san Juan (4-9): Señora elegida: Me alegré mucho al enterarme de que tus hijos caminan en la verdad, según el mandamiento que el Padre nos dio. Ahora tengo algo que pedirte, señora. No pienses que escribo para mandar algo nuevo, sino sólo para recordaros el mandamiento que tenemos desde el principio, amarnos unos a otros. Y amar significa seguir los mandamientos de Dios. Como oísteis desde el principio, éste es el mandamiento que debe regir vuestra conducta. Es que han salido en el mundo muchos embusteros, que no reconocen que
Jesucristo vino en la carne. El que diga eso es el embustero y el anticristo. Estad en guardia, para que recibáis el pleno salario y no perdáis vuestro trabajo. Todo el que se propasa y no permanece en la doctrina de Cristo no posee a Dios; quien permanece en la doctrina posee al Padre y al Hijo. Palabra de Dios

Sal 118,1.2.10.11.17.18 R/. Dichoso el que camina en la voluntad del Señor Dichoso el que, con vida intachable, camina en la voluntad del Señor. R/. Dichoso el que, guardando sus preceptos, lo busca de todo corazón. R/. Te busco de todo corazón, no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R/ En mi corazón escondo tus consignas, así no pecaré contra ti. R/. Haz bien a tu siervo: viviré y cumpliré tus palabras. R/. Ábreme los ojos, y contemplaré las maravillas de tu voluntad. R/.
Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,26-37): En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Como sucedió en los días de Noé, así será también en los días del Hijo del hombre: comían, bebían y se casaban, hasta el día que Noé entró en el arca; entonces llegó el diluvio y acabó con todos. Lo mismo sucedió en tiempos de Lot: comían, bebían, compraban, vendían, sembraban, construían; pero el día que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y acabó con todos. Así sucederá el día que se manifieste el Hijo del hombre. Aquel día, si uno está en la azotea y tiene sus cosas en casa, que no baje por ellas; si uno está en el campo, que no vuelva. Acordaos de la mujer de Lot. El que pretenda guardarse su vida la perderá; y el que la pierda la recobrará. Os digo esto: aquella noche estarán dos en una cama: a uno se lo llevarán y al otro lo dejarán; estarán dos moliendo juntas: a una se la llevarán y a la otra la dejarán.» Ellos le preguntaron: «¿Dónde, Señor?» Él contestó: «Donde se reúnen los buitres, allí está el cuerpo.» Palabra del Señor

Brotes de Olivo, hoy en Sevilla, orará en la Parroquia Ntra Sra de los Ángeles.

Dios mediante lo harán mañana sábado en Madrid, en Aluche.

Damos gracias a Dios por su llamada constante, y pedimos que en su respuesta lo hagan en favor del sentimiento que les mueve de fidelidad y coherencia que hoy tanto nos ruge. Gracias, Señor

 

 

 

 

 

Mayor razón de acción de Gracias se las debemos mostrar desde lo más íntimo de todos los que durante tantos años lo han hecho posible.

El Cielo Nuevo y la Tierra Nueva que mueve este blog desde siempre,contempla maravillado y súper agradecido cómo Dios deja huella del Mensaje que se les ha otorgado, y quienes lo procuran pasan desapercibidos y satisfechos de hacer su tare y valor como se les pidió desde el principio.

Pablo a Tito

Lecturas del Jueves de la 32ª semana del Tiempo Ordinario
Primera lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Filemón (7-20):

Me alegró y animó mucho tu caridad, hermano, porque tú has aliviado los sufrimientos de los santos. Por eso, aunque tengo plena libertad en Cristo para mandarte lo que conviene hacer, prefiero rogártelo apelando a tu caridad, yo, Pablo, anciano y prisionero por Cristo Jesús. Te recomiendo a Onésimo, mi hijo, a quien he engendrado en la prisión, que antes era tan inútil para ti, y ahora, en cambio, es tan útil para ti y para mí; te lo envío como algo de mis entrañas. Me hubiera gustado retenerlo junto a mí, para que me sirviera en tu lugar, en esta prisión que sufro por el Evangelio; pero no he querido retenerlo sin contar contigo; así me harás este favor, no a la fuerza, sino con libertad. Quizá se apartó de ti para que lo recobres ahora para siempre; y no como esclavo, sino mucho mejor: como hermano querido. Si yo lo quiero tanto, cuánto más lo has de querer tú, como hombre y como cristiano. Si me consideras compañero tuyo, recíbelo a él como a mí mismo. Si en algo te ha perjudicado y te debe algo, ponlo en mi cuenta; yo, Pablo, te firmo el pagaré de mi puño y letra, para no hablar de que tú me debes tu propia persona. Por Dios, hermano, a ver si me das esta satisfacción en el Señor; alivia mi ansiedad, por amor a Cristo.

Palabra de Dios
Salmo
Sal 145,7.8-9a.9bc-10

R/. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos.
El Señor guarda a los peregrinos. R/.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,20-25):

En aquel tiempo, a unos fariseos que le preguntaban cuándo iba a llegar el reino de Dios Jesús les contestó: «El reino de Dios no vendrá espectacularmente, ni anunciarán que está aquí o está allí; porque mirad, el reino de Dios está dentro de vosotros.»
Dijo a sus discípulos: «Llegará un tiempo en que desearéis vivir un día con el Hijo del hombre, y no podréis. Si os dicen que está aquí o está allí no os vayáis detrás. Como el fulgor del relámpago brilla de un horizonte a otro, así será el Hijo del hombre en su día. Pero antes tiene que padecer mucho y ser reprobado por esta generación.»

Palabra del Señor

DIOS SIEMPRE CUMPLE SU PALABRA. HAY QUE SABER ESPERAR

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TARDES DE PALABRA Y ORACIÓN             COMUNIDAD TIERRA DE ENCUENTRO

Queridos amigos en la fe y el anhelo de bien común,

A los que tenéis sed de encuentro, Palabra y oración os invitamos a compartir el espacio de “Tardes de Palabra y oración” que tendremos el próximo VIERNES 16 DE NOVIEMBRE a las 18:30, un espacio de escucha, silencio y vida compartida.

Seguimos caminando de la mano de Jesús, para ir más lejos en vivir ese “ser imagen y semejanza” de Dios. Conocer más de lo que Jesús vivió y nos entregó. Su vivencia nos confronta, inspira y llama a más, y queremos dejarnos transformar para llegar a ser en nuestras vidas un reflejo trasparente de la Vida de Dios que nos habita.

Será en un clima comunitario de sencillez, de humildad, silencio y escucha, apertura a dejarnos “hacer” juntos, de oración y fraternidad.

El camino que vamos recorriendo:

ITINERARIO DE ORACIÓN 2018-2019

JESÚS IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS.

“Lo humano en proceso”,    Dios como plenitud”

19 de octubre: La experiencia de Hijo, de recibir la vida (bautismo de Jesús) Mt 3,13-17 y Mc 1, 9-11/Rom 8, 14-17

16 de noviembre:

La experiencia de escuchar la Voz

(He venido para hacer las cosas de mi padre)

Jn 5, 19-20; 30-32 Jn 6, 38-40 Jn 7, 16-18

14 de diciembre: La experiencia de desprendimiento del afán de dominar, de creernos omnipotentes (desierto) Lc 4,1-13

11 de enero: La experiencia de ser enviado, de encontrar el actuar más esencial (estoy para hacer la voluntad de mi Padre) Jn 12, 44-50

8 de febrero : La experiencia de soledad que nos hace entrar en lo desconocido (ora a tu Padre que está en lo secreto) Mt 6, 6

8 de marzo: La experiencia de la amistad, de reconocer a los compañeros de misión (“ya no os llamo siervos, sino amigos”) Jn 15, 14-15

5 de abril: La experiencia de Jesús ante el dolor y muerte de otros (Lázaro) Jn 11, 28-44

10 de mayo: La experiencia de encuentro con el resucitado, la experiencia del Amor (Emaús) Lc 24, 13-35

Acabaremos compartiendo la mesa sobre las 21:00.

Lugar del encuentro:

NUESTRA CASA COMÚN:

MAMBRÉ, LUGAR DE ENCUENTRO

C/ OCAÑA Nº 171, Bajo 1 (Madrid)

Metro: EUGENIA DE MONTIJO

Nos unimos a todos los que igualmente oráis en tantos rincones de la tierra, de tantas formas y maneras diversas, en soledad o en comunidad, compartiendo la certeza de que la oración despierta en lo hondo de cada corazón la llamada a recrear el Reino de justicia y bondad que está entre nosotros, y de vivirnos “coherentes a la vocación recibida”.

Un abrazo en el Padre que está en todo y en todos, y nos hace parte inseparable de esta Nueva Humanidad:

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“Somos imagen de Dios y buscamos juntos desvelar la semejanza

que nos permite vivirnos como hijos en el Hijo.

En este camino nos ayuda Jesús, maestro de la semejanza y del dejarse hacer por el Espíritu.

Somos misterio de relación en comunión, una historia en la que no hay dos sin tres, siendo el Espíritu el que nos convierte en hijos amados, invitándonos a “rasgar” nuestras certezas que excluyen para quedarnos desnudos, como los árboles en otoño y con mucha humildad, pasar de vernos como hijos a convertirnos en hijos.

Hijos amados, no por una conquista o un logro personal sino como un don que se recibe, inagotablemente, previo a todo. Atraídos a hacer espacio en lo hondo para poderlo acoger, recibir, poniendo la mirada en el Otro-otro, para que sea en nosotros y podamos en verdad vivirnos como hijos en el Hijo.

Y seguir el camino de la semejanza aún en la aridez de tantos momentos,

en los que no sintiendo Su amor, no podemos sino vivirnos en El y con El.

Y despertar nuestras conciencias, a la abundancia de todo lo que el Hijo ha puesto ya en nosotros. Negarnos a nosotros mismos, liberarnos del ego, la seguridad, sin miedo ¿cómo nacer de nuevo? ¿cómo vivir en ese dejarse? Conocemos a Jesús, que nos habló del Padre y aquí y ahora acontece el Espíritu… impulso de vida, aliento, fuerza, luz que hace posible que vivamos cada día como hijos Amados”

ECOS DEL PRIMER ENCUENTRO DE ORACIÓN

La experiencia de hijos, de recibir la vida.

https://tierradeencuentro.wordpress.com/

Contacto:

Patricia Miragaya (91 718 69 65 – 670294558)

Mabel Sánchez (91 711 98 03 – 620276721)

 

Va a aparecer la bondad de Dios

Lecturas del Miércoles de la 32ª semana del Tiempo Ordinario
Primera lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito (3,1-7):

Recuérdales que se sometan al gobierno y a las autoridades, que los obedezcan, que estén dispuestos a toda forma de obra buena, sin insultar ni buscar riñas; sean condescendientes y amables con todo el mundo. Porque antes también nosotros, con nuestra insensatez y obstinación, íbamos fuera de camino; éramos esclavos de pasiones y placeres de todo género, nos pasábamos la vida fastidiando y comidos de envidia, éramos insoportables y nos odiábamos unos a otros. Mas cuando ha aparecido la bondad de Dios, nuestro Salvador, y su amor al hombre, no por las obras de justicia que hayamos hecho nosotros, sino que según su propia misericordia nos ha salvado, con el baño del segundo nacimiento y con la renovación por el Espíritu Santo; Dios lo derramó copiosamente sobre nosotros por medio de Jesucristo, nuestro Salvador. Así, justificados por su gracia, somos, en esperanza, herederos de la vida eterna.

Palabra de Dios
Salmo
Sal 22,1-3a.3b-4.5.6

R/. El Señor es mi pastor, nada me falta

El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas. R/.

Me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque tú vas conmigo:
tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mí,
enfrente de mis enemigos;
me unges la cabeza con perfume,
y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan
todos los días de mi vida,
y habitaré en la casa del Señor
por años sin término. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,11-19):

Yendo Jesús camino de Jerusalén, pasaba entre Samaria y Galilea. Cuando iba a entrar en un pueblo, vinieron a su encuentro diez leprosos, que se pararon a lo lejos y a gritos le decían: «Jesús, maestro, ten compasión de nosotros.»
Al verlos, les dijo: «ld a presentaros a los sacerdotes.»
Y, mientras iban de camino, quedaron limpios. Uno de ellos, viendo que estaba curado, se volvió alabando a Dios a grandes gritos y se echó por tierra a los pies de Jesús, dándole gracias. Éste era un samaritano.
Jesús tomó la palabra y dijo: «¿No han quedado limpios los diez?; los otros nueve, ¿dónde están? ¿No ha vuelto más que este extranjero para dar gloria a Dios?»
Y le dijo: «Levántate, vete; tu fe te ha salvado.»

Palabra del Señor

Recemos por el sufrimiento de los cristianos en Paquistán

Sed prudentes, sobrios y honrados, AMÉN.

Lecturas del Martes de la 32ª semana del Tiempo Ordinario
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Primera lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a Tito (2,1-8.11-14):

Habla de lo que es conforme a la sana doctrina. Di a los ancianos que sean sobrios, serios y prudentes; que estén robustos en la fe, en el amor y en la paciencia. A las ancianas, lo mismo: que sean decentes en el porte, que no sean chismosas ni se envicien con el vino, sino maestras en lo bueno, de modo que inspiren buenas ideas a las jóvenes, enseñándoles a amar a los maridos y a sus hijos, a ser moderadas y púdicas, a cuidar de la casa, a ser bondadosas y sumisas a los maridos, para que no se desacredite la palabra de Dios. A los jóvenes, exhórtalos también a ser prudentes, presentándote en todo como un modelo de buena conducta. En la enseñanza sé íntegro y grave, con un hablar sensato e intachable, para que la parte contraria se abochorne, no pudiendo criticarnos en nada. Porque ha aparecido la gracia de Dios, que trae la salvación para todos los hombres, enseñándonos a renunciar a la impiedad y a los deseos mundanos, y a llevar ya desde ahora una vida sobria, honrada y religiosa, aguardando la dicha que esperamos: la aparición gloriosa del gran Dios y Salvador nuestro, Jesucristo. Él se entregó por nosotros para rescatarnos de toda maldad y para prepararse un pueblo purificado, dedicado a las buenas obras.

Palabra de Dios
Salmo
Sal 36,3-4.18.23.27.29

R/. El Señor es quien salva a los justos

Confía en el Señor y haz el bien,
habita tu tierra y practica la lealtad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R/.

El Señor vela por los días de los buenos,
y su herencia durará siempre.
El Señor asegura los pasos del hombre,
se complace en sus caminos. R/.

Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
pero los justos poseen la tierra,
la habitarán por siempre jamás. R/.

Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,7-10):

En aquel tiempo, dijo el Señor: «Suponed que un criado vuestro trabaja como labrador o como pastor; cuando vuelve del campo, ¿quién de vosotros le dice: “En seguida, ven y ponte a la mesa”? ¿No le diréis: “Prepárame de cenar, cíñete y sírveme mientras como y bebo, y después comerás y beberás tú”? ¿Tenéis que estar agradecidos al criado porque ha hecho lo mandado? Lo mismo vosotros: Cuando hayáis hecho todo lo mandado, decid: “Somos unos pobres siervos, hemos hecho lo que teníamos que hacer.”»

Palabra del Señor

Recuerda a los mártires beatificados en Barcelona y les llama “testigos valientes”
El Papa, en el centenario del final de la I Guerra mundial: “¡Apostemos por la paz, no por la guerra!”
Invita a “a rechazar la cultura de la guerra y a buscar todo medio legítimo para acabar con los conflictos”
(José M. Vidal).- Ángelus del Papa Francisco desde la ventana del palacio apostólico. En la catequesis dice que no debemos instrumentalizar a Dios, y menos por motivos religiosos. Por eso “Jesús señala a la pobre viuda como modelo de vida cristiana”. En los saludos después del ángelus, Bergoglio recordó a los mártires beatificados ayer en Barcelona como “testigos valientes” y aprovechó la celebración del centenario del final de la I Guerra mundial para repetir una vez más: “¡Apostemos por la paz, no por la guerra!”.

Artículo de El Economista, con una versión escalofriante del mañana,

La clase inútil

Es necesario acomodar los sistemas educativos a la escena tecnológica

Eduardo Olier 9/11/2018 – 0:26

Homo Deus es uno de los grandes éxitos editoriales de los últimos tiempos. Su autor, Yuval Harari es un profesor de Historia de la Universidad Hebrea de Jerusalén, cuyas visiones sobre la especie humana ya se pusieron de manifiesto en otro exitoso libro: Sapiens. El último publicado por este autor, 21 lecciones para el siglo XXI, seguirá la misma senda de éxito. Sin embargo, con aportaciones sin duda inteligentes muestra un mundo que, de ser así, abrirá enormes conflictos si no se es capaz de ordenar todos los nuevos avances tecnológicos que vienen de la mano de la inteligencia artificial, el tratamiento masivo de los datos -lo que se conoce como big data-, el análisis de los mismos y todas las nuevas técnicas que nacen alrededor de los algoritmos matemáticos que abren enormes posibilidades en cualquier disciplina científica, económica e incluso social, con sus interacciones con la política y la manipulación de las personas, sea en forma de consumidores o, simplemente, electores en procesos democráticos.

Harari, en su libro Homo Deus expone una nueva clase social que denomina la “clase inútil”. Término excesivamente fuerte para definir a un nuevo grupo humano que queda fuera de la comprensión o participación en el dominio de estas nuevas técnicas. En concreto, este autor se plantea el problema de que, según él, el dilema más importante del siglo XXI será qué hacer con toda la gente superflua. Esos seres humanos que serán de una u otra manera sustituidos por las nuevas tecnologías, mucho más “inteligentes” y capaces de hacer “todo” mejor que ellos. Personas superfluas o inútiles que quedarán apartadas en el camino. Lo que, llevando esta tipología al extremo, podría hablarse, según Hariri, de países superfluos o de regiones inútiles, en un mundo en que la brecha tecnológica sería tal que esos seres humanos ya no serían servibles.

Desde hace años, se habla también de los “prescindibles” metiendo en este nuevo saco a tod@s aquell@s pobres, indigentes, marginados y enfermos crónicos que no producen ningún beneficio y son un gasto y una “molestia “. Así que cada vez nos vamos acercando más a un mundo deshumanizado y cosificado. La esclavitud nunca fue eliminada del todo y se rehace y adapta con el paso del tiempo. A pesar de todo, tengo la esperanza de que las cosas vayan cambiado gracias a la gente que resiste y sigue luchando por el bien común aportando nuevas maneras de vivir y organizarse. Es tiempo de dejar de mirar al cielo esperando que llueva, pongámonos a plantar el huerto, la buena lluvia no depende de nosotr@s, el huerto sí.

Un saco de abrazos.

Juanjo Fernández

POR éstas y tantas cosas que aparecen y nos interrogan cada día, alguien nos pregunta, ¿cómo entrar en este nuevo orden de ser en comunión que es el orden de creación de Dios con nosotros, siempre nuevo y aún por estrenar?¿Cómo abrirnos juntos a esta nueva conciencia de comunión y buscar caminos por los que transitar unidos?

FRANCISCO

Recuerda a los mártires beatificados en Barcelona y les llama “testigos valientes”
El Papa, en el centenario del final de la I Guerra mundial: “¡Apostemos por la paz, no por la guerra!”
Invita a “a rechazar la cultura de la guerra y a buscar todo medio legítimo para acabar con los conflictos”
(José M. Vidal).- Ángelus del Papa Francisco desde la ventana del palacio apostólico. En la catequesis dice que no debemos instrumentalizar a Dios, y menos por motivos religiosos. Por eso “Jesús señala a la pobre viuda como modelo de vida cristiana”. En los saludos después del ángelus, Bergoglio recordó a los mártires beatificados ayer en Barcelona como “testigos valientes” y aprovechó la celebración del centenario del final de la I Guerra mundial para repetir una vez más: “¡Apostemos por la paz, no por la guerra!”.

Todo se andará

 

 

Lecturas del Domingo 32º del Tiempo Ordinario –

Primera lectura

Lectura del primer libro de los Reyes (17,10-16):

En aquellos días, el profeta Elías se puso en camino hacia Sarepta, y, al llegar a la puerta de la ciudad, encontró allí una viuda que recogía leña. La llamó y le dijo: «Por favor, tráeme un poco de agua en un jarro para que beba.»
Mientras iba a buscarla, le gritó: «Por favor, tráeme también en la mano un trozo de pan.»
Respondió ella: «Te juro por el Señor, tu Dios, que no tengo ni pan; me queda sólo un puñado de harina en el cántaro y un poco de aceite en la alcuza. Ya ves que estaba recogiendo un poco de leña. Voy a hacer un pan para mí y para mi hijo; nos lo comeremos y luego moriremos.»
Respondió Elías: «No temas. Anda, prepáralo como has dicho, pero primero hazme a mí un panecillo y tráemelo; para ti y para tu hijo lo harás después. Porque así dice el Señor, Dios de Israel: “La orza de harina no se vaciará, la alcuza de aceite no se agotará, hasta el día en que el Señor envíe la lluvia sobre la tierra.”»
Ella se fue, hizo lo que le había dicho Elías, y comieron él, ella y su hijo. Ni la orza de harina se vació, ni la alcuza de aceite se agotó, como lo había dicho el Señor por medio de Elías.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 145,7.8-9a.9bc-10

R/. Alaba, alma mía, al Señor

Que mantiene su fidelidad perpetuamente,
que hace justicia a los oprimidos,
que da pan a los hambrientos.
El Señor liberta a los cautivos. R/.

El Señor abre los ojos al ciego,
el Señor endereza a los que ya se doblan,
el Señor ama a los justos,
el Señor guarda a los peregrinos. R/.

Sustenta al huérfano y a la viuda
y trastorna el camino de los malvados.
El Señor reina eternamente,
tu Dios, Sión, de edad en edad. R/.

Segunda lectura

Lectura de la carta a los Hebreos (9,24-28):

Cristo ha entrado no en un santuario construido por hombres imagen del auténtico, sino en el mismo cielo, para ponerse ante Dios, intercediendo por nosotros. Tampoco se ofrece a sí mismo muchas veces como el sumo sacerdote, que entraba en el santuario todos los años y ofrecia sangre ajena; si hubiese sido así, tendría que haber padecido muchas veces, desde el principio del mundo. De hecho, él se ha manifestado una sola vez, al final de la historia, para destruir el pecado con el sacrificio de sí mismo. Por cuanto el destino de los hombres es morir una sola vez. Y después de la muerte, el juicio. De la misma manera, Cristo se ha ofrecido una sola vez para quitar los pecados de todos. La segunda vez aparecerá, sin ninguna relación al pecado, a los que lo esperan, para salvarlos.

Palabra de Dios

Evangelio

Evangelio según san Marcos (12,38-44), del domingo, 11 de noviembre de 2018

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Lectura del santo evangelio según san Marcos (12,38-44):

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.»
Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales.
Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»

Palabra del Señor

12

 

Lecturas del Lunes de la 32ª semana del Tiempo Ordinario

Primera lectura

Comienzo de la carta del apóstol san Pablo a Tito (1,1-9):

Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo, para promover la fe de los elegidos de Dios, y el conocimiento de la verdad, según la piedad apoyada en la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, había prometido esa vida desde tiempos inmemoriales; al llegar el momento, la ha manifestado abiertamente con la predicación que se me ha confiado, según lo dispuso Dios, nuestro salvador. Querido Tito, verdadero hijo mío en la fe que compartimos; te deseo la gracia y la paz de Dios Padre y de Cristo Jesús, salvador nuestro. Mi intención al dejarte en Creta era que pusieras en regla lo que faltaba y establecieses presbíteros en cada ciudad, siguiendo las instrucciones que te di. El candidato, que sea un hombre sin tacha, fiel a su única mujer, con hijos creyentes, que no sean indóciles ni acusados de mala conducta. Porque el obispo, siendo administrador de Dios, tiene que ser intachable, no arrogante ni colérico, no dado al vino ni pendenciero, ni tampoco ávido de ganancias. Al contrario, ha de ser hospitalario, amigo de lo bueno, prudente, justo, fiel, dueño de sí. Debe mostrar adhesión a la doctrina cierta, para ser capaz de predicar una enseñanza sana y de rebatir a los adversarios.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 23,1-2.3-4ab.5-6

R/. Éste es el grupo que viene a tu presencia, Señor

Del Señor es la tierra y cuanto la llena,
el orbe y todos sus habitantes:
él la fundó sobre los mares,
él la afianzó sobre los ríos. R/.

¿Quién puede subir al monte del Señor?
¿Quién puede estar en el recinto sacro?
El hombre de manos inocentes y puro corazón,
que no confía en los ídolos. R/.

Ése recibirá la bendición del Señor,
le hará justicia el Dios de salvación.
Éste es el grupo que busca al Señor,
que viene a tu presencia, Dios de Jacob. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (17,1-6):

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: «Es inevitable que sucedan escándalos; pero ¡ay del que los provoca! Al que escandaliza a uno de estos pequeños, más le valdría que le encajaran en el cuello una piedra de molino y lo arrojasen al mar. Tened cuidado. Si tu hermano te ofende, repréndelo; si se arrepiente, perdónalo; si te ofende siete veces en un día, y siete veces vuelve a decirte: “Lo siento”, lo perdonarás.»
Los apóstoles le pidieron al Señor: «Auméntanos la fe.»
El Señor contestó: «Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esa morera: “Arráncate de raíz y plántate en el mar.” Y os obedecería.»

Palabra del Señor

“El sínodo de la Amazonía va a ser un campo de pruebas para la Iglesia universal”, afirma el misionero

César Caro: “‘Iglesia’ no es solo los sacramentos, sino presencia en medio de la gente”

“Solamente con estar presentes en la Amazonía estamos respondiendo a lo que Jesús quiere; que estemos ahí”

(Jesús Bastante).- ¿Qué significa ser ‘Iglesia’ en la tan aislada Amazonía donde los habitantes, además, no tienen la “cultura cristiana” que damos por hecho en Occidente? El misionero en la selva peruana y bloguero en RD, César Caro, explica en esta entrevista qué ‘evangelizar’ a los indígenas significa mucho más que catequizarles o celebrar los sacramentos. Para él, significa “compartir en lo que puedas su vida y mirar cómo hacer para que eso sea más humano”..

Me cuesta ponerme ante el ordenador y contaros lo que me pareció el último encuentro de oración que hemos tenido. Ya sé que sobran moscas cojoneras, que la cosa está en haber llegado a la cabeza, que podamos reunir a tantos pelajes en torno a una mesa, que dejemos sonar al Espíritu y veamos como podemos sentirnos uno, siendo a veces tan diferentes.

Actualmente mantengo un conflicto con mi párroco y su manera de pastorear al ganado al que ha sido enviado. Mantener la comunión de una forma expresa y confirmar con mi participación  el que todo está bien y no hay mas que hacer, me es muy difícil. Su adanismo me repele y no consigo encontrar eso que Francisco habla cuando se refiere al conflicto: Encontrar “un plano superior en donde pueda tenerse en cuenta las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna”

Y desde ahí os escribo sin renunciar la búsqueda de amar lo diferente.

Todas las aportaciones, las intervenciones, todas estaban en su sitio, todo calculado, nada se salía de lo oficioso, de lo que no molesta ni inquieta. Con esto no digo que la celebración haya sido mala y poco preparada, que no se haya tenido en cuenta a todos, aunque falten.

¿Cómo realizar un análisis siempre subjetivo e incompleto por mi parte? Pero es que tengo que decíroslo, casi como imponiéndomelo, y sin ganas.

Comienzo por la puesta en escena:

Un gran pan sobre el altar, con la consigna de ser “pan de vida”. A lo que podríamos añadir otros simbolismos como: Una invitación a partirse y repartirse. El mismo pan para todos y del que todos nos alimentamos. Con estos símbolos casi celebrábamos la solución final, la de que hemos llegado a la resolución del conflicto situándonos en un plano superior “ que conserva en sí las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna” (E.G. 226) Y esto aún no es verdad.

Lo de que fuera Carmen, una mujer laica, la que presentara y dirigiera el encuentro, tiene un valor simbólico extraordinario. Queda el que puedan llegar a  ministras o sacerdotisas. En la revista Concilium, diciembre de 1970,se resumen las conclusiones de un congreso mundial de teólogos, en donde figuraban personajes como: Schillebeeckx, J.B. Metz, Chenu, Y. Congar y otros, que redactan propuestas sobre como sería el futuro de la Iglesia. Entre las que aprueban por mayoría hay una referida al papel de la  mujer, y dice así: “Es preciso denunciar la discriminación que se practica en la Iglesia con respecto a la mujer, como ocurre también en el resto de la sociedad con mucha frecuencia. Ha llegado el momento de abordar seriamente la cuestión del puesto que corresponde a las mujeres en los ministerios”. Esto se decía ya en 1970, cinco años después del concilio.

Me detengo en el jerarca que nos acompañó con todo su atuendo y uniforme reglado, elegante, con exhibición de etiqueta blanca en el alzacuello, manifestando, en lenguaje oculto, su diferencia con los allí congregados. Y claro, tuvo que hablar de lo que el piensa, de sus ideas, de lo que ya está convencido: “no se puede ir por libre, ni creerse tan creativos. Hay que ir despacito”. Él creía saber la solución. Se perdió quedarse en silencio y entonar más tarde la canción del dúo Dinámico:” RESISTIRÉ”. ¡Qué pena!. (Dios me perdone esta crítica. Es vuestra misión tamizarla)

Nos perdimos escucharle hablando sobre la necesidad de comenzar de nuevo, de mostrar su ignorancia, de lo que no sabemos, de que solo nos vale el tanteo, que vivimos sobre una tabla de surf, que nos faltan argumentos y rutas por donde transitar.

Y en relación con esta postura, la de Francisco en el 122 de la E.G. “ Si dejamos que las dudas y temores sofoquen la audacia, es posible que en lugar de ser creativos, simplemente nos quedemos cómodos y no provoquemos avance alguno, en ese caso, no seremos partícipes de procesos históricos con nuestra cooperación, sino simplemente espectadores de un estancamiento infecundo de la Iglesia”

El testimonio del párroco estuvo bien, pero le faltó concreción y  hablar de sus dificultades y carencias. Entonó un grito triunfante.

Os propongo para el próximo encuentro un símbolo que manifieste la rotura en la que estamos, la división, la desunión, el conflicto. Hemos de salir del encuentro, rotos, que nos duela la experiencia de vernos divididos.

Para ello, propongo traer una tinaja de barro rota en pedazos y colocarla en el centro del encuentro.

Junto a la tinaja rota, ponemos una vela apagada que significará que no vemos, que vivimos en la oscuridad. No somos capaces de dar importancia a la división, la justificamos, son los otros…

Se mantiene en penumbra el espacio.

Lecturas  de los profetas relativas a la desunión, a la envidia, al conformismo, al ritualismo…

Lectura de un texto de Pablo en donde se vea su preocupación por la división y falta de amor entre los cristianos. ( Texto corto)

Lectura de un dicho de Jesús sobre la importancia que tuvo para ÉL, el encuentro, la compasión, la ternura, la relación, el perdón.(Texto corto)

Texto corto de un padre de la Iglesia, si lo encontramos.

Lectura de un fragmento corto de un escrito místico.

Compartiremos la pregunta de cómo recomponer la tinaja para que pueda volver a ser útil.

¿Cómo lograr de nuevo reconstruir lo que estaba roto?

La intención es la de descubrir que hace falta algo más que pegar , unir las partes para que la tinaja sea útil de nuevo. De esa manera siempre tendremos posibles grietas, trozos que no encajan, desconchamientos que hacen imposible una buena reparación.

Descubriremos que  el todo (la tinaja) es superior a las partes, es más que la suma de las partes.

Se hace necesario convocarnos en la construcción de una tinaja nueva “ que refleje la confluencia  de todas las parcialidades que en el conservan su originalidad.

Allí se recogen lo mejor de cada uno, allí entran los pobres, los cuestionados por sus errores, los diferentes, todos tienen algo que aportar que no debe perderse.

Es la totalidad de las personas en una sociedad que busca el bien común que verdaderamente incorpora a todas.

Se trata de descubrir la totalidad del Evangelio que no se hace efectivo, que no termina de ser Buena Noticia hasta que no es conocido por todos y sana  todas las dimensiones del hombre, y hasta que no integre a todos los hombres en la mesa del Reino”.

En definitiva: solo comprendiendo que hemos de abandonar nuestra parte haremos posible el nacimiento de lo nuevo, de lo que no sabemos por donde no sabemos. De esa manera podremos “desarrollar una comunión en las diferencias”. “La solidaridad puede generar un ambiente donde los conflictos, los opuestos, las tenciones puedan alcanzar una unidad pluriforme que engendre nueva vida”. “No es apostar por un sincretismo, ni por la absorción del uno en el otro, sino por la resolución en un plano superior que conserva en sí las virtualidades valiosas de las polaridades en pugna”. “Para llegar a una diversidad reconciliada

Deberíamos cambiar algunos cantos por otros más profanos.

Bendiciones para todos, y mandarme una para mí.

 

El Sínodo “de los jóvenes”

Se llamaba más bien “Sínodo sobre los jóvenes”, cosa muy distinta. Y así ha sido en realidad. Los jóvenes no han sido sujeto, sino más bien objeto. ¿Para qué entonces un Sínodo?

El término proviene del griego syn (con) y hodos (camino o viaje), de modo que significa “camino o viaje conjunto”. Pero el Derecho Canónico lo define como “asamblea de obispos escogidos… que se reúnen… para fomentar la unión estrecha entre el Romano Pontífice y los Obispos”. No es un viaje, sino una reunión. Y el sujeto son los obispos con el papa al frente. ¿Merecía la pena?

Viajaron a Roma y allí se quedaron, del 3 al 28 de octubre (25 días con todo pagado), 267 obispos, más 20 sacerdotes y religiosos y 23 expertos; y luego el resto: 49 oyentes, entre los cuales 34 jóvenes (bien elegidos entre los más afines y sumisos, lejos del perfil medio de la juventud actual), todos ellos con voz restringida y sin voto.

Una foto lo dice todo: en la tribuna presidencial el papa Francisco, y el amplio hemiciclo cubierto de sotanas negras, obispos con fajines y solideos fucsia, y cardenales con fajines y solideos rojos en las primeras filas del centro. Majestuoso. Allá al fondo, donde mis ojos ya no distinguen, debieron de estar los oyentes sin voto, unos pocos jóvenes entre ellos. Seguro que en algún lugar estuvieron también los colores del mundo de hoy y las bienaventuranzas de Jesús, pero en la foto no alcanzo ni a divisarlo.

Es la imagen real de la Iglesia institucional: masculina, célibe, clerical y jerárquica. Una Iglesia que Jesús nunca imaginó: ni eligió a los 12 apóstoles como dirigentes de su grupo de seguidores con Pedro al frente, ni se le pasó por la cabeza que fueran a tener sucesores en una Iglesia futura en la que ni siquiera pensó. Y aun cuando la hubiera organizado y proyectado exactamente así hace 2000 años, aun en ese caso irreal podría la Iglesia seguir manteniendo ese modelo. Sería tan anacrónico como que tuviéramos que seguir hablando arameo como Jesús, o vistiendo como él túnica y sandalias o lo que fuera. Jesús fue un profeta reformador, que dijo: “El espíritu sopla donde quiere”, “Está escrito, pero yo os digo”, y “A vino nuevo odres nuevos”.

La institución eclesiástica lo olvidó muy pronto y sigue repitiendo lenguajes, dogmas y formas del pasado. No es, pues, extraño que nada nuevo se contenga en el Documento final del Sínodo episcopal sobre los jóvenes, un texto largo, frío y plano. Se menciona a menudo el “viaje”, pero no se avanza en nada. Afirma que los jóvenes son “lugar teológico” (n. 64), pero ignora la voz y el voto de la inmensa mayoría de la juventud, a la que se recuerda que deben “reconocer el papel de los pastores y no avanzar por sí mismos” (n. 66). Nada nuevo en cuestiones relativas a la sexualidad, a la orientación sexual y al género. Invita a los jóvenes a redescubrir la castidad. Y solo menciona a los homosexuales para decir que han de ser “acompañados” (n. 150), como quien tiene algún problema. A transexuales, bisexuales o intersexuales, ni siquiera los menciona. No existen. “Hombre y mujer los creó”, y punto. ¿Y sobre la mujer? Reclama, sí, su presencia “en los cuerpos eclesiales en todos los niveles”, pero “respetando el papel del ministerio ordenado” (n. 148), es decir, sin tocar la supremacía clerical masculina. Todo queda como estaba: ¿dónde está el “viaje”? O ¿para qué tanto viaje?

Lo más audaz es seguramente el párrafo sobre la formación de los seminaristas, donde se dice: “demasiados jóvenes que se presentan en seminarios o casas de formación son bienvenidos sin un conocimiento adecuado de su historia” (n. 163). Asunto crucial. En efecto, los seminarios se nutren en general de jóvenes de otro mundo que ansían ponerse el alzacuellos y la casulla, y aspiran a la mitra y al báculo. Y puesto que de los seminaristas de hoy saldrán los curas, obispos y cardenales de mañana, ¿cómo podremos esperar de ellos el fin del clericalismo (Sínodo, episcopado y papado incluidos)?

Todo indica que el viejo aparato de la Iglesia Católica tendrá que derrumbarse por entero para que algo nuevo surja en su lugar. Y esto no es pesimismo, sino esperanza en el movimiento que Jesús el itinerante inauguró. El Espíritu es joven y vibra en el corazón de todos los seres, transformando la vida y sus formas.

 

José Arregi

(Publicado en DEIA y en los Diarios del Grupo NOTICIAS el 11 de noviembre de 2018)