Nuestro auxilio es el Nombre del Señor.

 

“Os hago saber que nadie hablando por el Espíritu de Dios, dice: Jesús es anatema; y nadie puede decir: Jesús es el Señor, excepto por el Espíritu Santo”.

Lectura del libro del Éxodo (1,8-14.22):                                                                                   Sal 123,1-3.4-6.7-8

Santo evangelio según san Mateo (10,34–11,1):

Nuestro auxilio es el Nombre del Señor

Si el Señor no hubiera estado de nuestra parte
Nos habrían arrollado las aguas,
Hemos salvado la vida,
como un pájaro de la trampa del cazador;

Nuestro auxilio es el nombre del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz; no he venido a sembrar paz, sino espadas. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa. El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; y el que no coge su cruz y me sigue no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí la encontrará.

1 Corintios 12:3-11
Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo.
Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. 10 A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. 11 Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere.

Esta “Historia de historias” en la que nos encontramos, recibió ya en el comienzo “una insinuación” que nos fue imposible comprender: “Nacidos para hacer pensar”, y desde la Libertad interior,  “encontrar en todo y en todos el Espíritu Santo de Dios”. Al ser conscientes de estas palabras, no descartaba nada ni a nadie en aportar lo que Dios Espíritu, presente en cada uno, debe responder según dicho Espíritu le plantea, por muy disparatado que pueda parecernos. Partiendo de esta clave por la que entrar en el misterio, y al mismo tiempo sentirnos administrador del mismo, nuestra responsabilidad queda en reconocer a Dios en lo que ocurre, en nosotros y en los demás. Con ello, consecuentemente, nadie puede desparramar lo de Dios en todo lo que hacemos en Su Nombre, cuando en Espíritu y en Verdad creemos buscar vivir en Comunión el Todos Juntos, quienes nos sentimos llamados e incorporados a una tarea que hemos de realizar entre todos.

Boletín Religión Digital

Domingo, 16 julio 2017

El Padre Ángel visita al obispo-poeta, enfermo de Parkinson, en el Mato Grosso

Monseñor Casaldáliga: “Gracias por venir a verme. Sigue siendo profeta”

El sacerdote pide al Papa que lo haga cardenal, que le escriba una carta o que lo llame por teléfono

(José M. Vidal, Sao Felix do Araguaia).- “Te quiero, Ángel. Gracias por venir a verme. Sigue siendo profeta”. Con estas tres frases apenas balbuceadas, recibió Pedro Casaldáliga al Padre Ángel en su casita de Sao Félix do Araguaia, mientras le cogía el cuello y le acariciaba suavemente las manos. Emocionados los dos hasta las lágrimas, después de tantos años de ausencia o de presencia lejana. Sólo se habían visto una vez, en Roma, en 1988, pero la solidaridad los conectaba permanentemente.

“He venido a prender fuego a la tierra, y cómo quisiera que ya estuviera encendido” Lc 12, 49.

 

 

 

Un pensamiento en “ Nuestro auxilio es el Nombre del Señor.

  1. Hoy está lectura me habla de algo jodidillo: de la CONFIANZA, como la de Abraham con su hijo, o la de la parabola del padre con su hijo, o la de aquella viuda de Sarepta y tb su hijo ……

    Lo primero es Confiar en Dios por encima de toda lógica humana….. y confiar en q va a estar siempre siempre siempre, ya q Él es el DIOS INSEPARABLE de todas sus criaturas.

    Dios no se separa nunca, Dios es el centinela y guardián de nuestra alma. Sólo queda confiar confiar hasta la locura y rendirse ante la evidencia de su Libertad incondicional.

    Quien deja padre hijo…. recibirá en esta vida cien veces más en padres hijos y en en la futura la vida eterna.
    Dame esta Confianza Señor. ¡Abreme a esta confianza antes q mi vida se seque!
    Gracias Señor por…….

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