… Seguidme…

Carta de San Pablo a los Romanos 10,9-18.

El que cree en él, no quedará confundido.
Todo el que invoque el nombre del Señor se salvará.
Pero, ¿cómo lo invocarán sin creer en Él? ¿Y cómo creerán, sin haber oído hablar de Él? ¿Y cómo oírán hablar de Él, si nadie lo predica?
¿Y quiénes predicarán, si no se los envía? Como dice la Escritura: ¡Qué hermosos son los pasos de los que anuncian buenas noticias! Así lo dice Isaías: Señor, ¿quién creyó en nuestra predicación?

Salmo 19(18),2-3.4-5.
El cielo proclama la gloria de Dios
Sin hablar, sin pronunciar palabras

Evangelio según San Mateo 4,18-22.

En el “Mar de la Vida”, Jesús vio a unos hermanos, y les dijo: “Seguidme, y cantaréis Mi Palabra “. Ellos hicieron lo que pudieron.

Gracias, Señor por la vida, por la tierra, por los amigos, por las veces que caímos y las que nos levantamos, porque en todo y en todos te vimos. Gracias.

Hoy, Señor, sigues llamando a todos, a través de tu Vida, tu Palabra, tu presencia en todos los seres de la tierra de todos los tiempos, que gozan, que sufren, que esperan.. Gracias, Señor, por fijarte en nosotros. Gracias por los 41 años, 5 meses y 27 días transcurridos desde aquel 3 de junio de 1.971.

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Lo que no busca al Espíritu, caerá.

Apocalipsis 18,1-2.21-23.19,1-3.9a.

“Todo lo que no es de Dios y todo lo que no busca Su Espíritu, caerá”.

“Volverá a brillar la luz de la lámpara, y todos escucharán la voz de los enamorados de la Palabra que, como recién casados con el Esposo, seducirán a todos los pueblos. Todos Juntos, son Dios-en-la-Tierra”

“¡Aleluya! La humareda de la Ciudad de Dios se eleva por los siglos de los siglos”.  “Estas son verdaderas Palabras de Dios”.

Salmo 100(99),2.3.4.5.

“Servid al Señor en todos con alegría.
Reconocedlo en todos. ÉL nos hizo y a ÉL pertenecemos;
Todos Juntos somos Su Pueblo.
¡Qué bueno es el Señor!

Evangelio según San Lucas 21,20-28.

“Cuando todo esto comience a suceder, ¡ya llega a todos la liberación!”.

El Señor vino una primera vez y vendrá de nuevo. En los apóstoles, los predicadores, los que viven en la sombra, desapercibidamente…

¿Qué tenemos que hacer para que vuelva de nuevo? Usar del mundo pero no servir al mundo. (Jn 17, 6-9),  “poseer como si no poseyéramos.” (1Cor 7,30). Este mundo se termina” (1Cor 7,29ss). Si esperamos con seguridad la venida del Señor es porque lo amamos en todos.

Como el fuego del tren

Ap. 15,1-4. “Señor ¡Grandes son tus obras; justos y verdaderos tus caminos. Todos te comprenderemos, porque se está manifestando todo lo que nos has dicho”

Salmo 98(97),1.2-3ab.7-8.9. Canten al Señor un canto nuevo, porque estáis viendo maravillas. ¿No las notáis, no las véis?

San Lucas 21,12-19. “Os detendrán, os perseguirán, os entregarán a las sinagogas y  seréis encarcelados a causa de mi Nombre. Esto sucederá para que podáis dar testimonio de Mí”.

“No preparéis defensa, Yo os daré una palabra que nadie podrá resistir ni contradecir.
No os entenderán, pero vuestra constancia dará Luz a muchos, gracias a  vuestro esfuerzo y confianza en las pruebas”.

“Como el carbón de los trenes, nuestro fuego purificará los contratiempos. Cuanto más grandes sean las pruebas, más estaré con vosotros”. Lo ha dicho Jesús.

Señor. Te buscaré, y viviré para acariciar, soñar, construir… sin más descanso que tu presencia en oración constante. Mi único afán es construir la Vida de Tu Reino… Ninguna otra cosa me importará, sea lo que sea.

Que nada me atenace, nada me turbe y solo me inquiete el dejar de confiar en TÍ. Que vaya desarmado, sin planes “míos”, y que ninguna realidad inesperada me haga perder la Fe en Ti… Que no rehúya nada… solo TÚ.

Señor. Mi cuerpo se quema. Solo Tú permaneces.

Dios y Su Pueblo

Apocalipsis 14,14-19.

“Ha llegado el tiempo. Los sembrados de la tierra están maduros para “La cosecha de Dios”.

Salmo 96(95),10.11-12.13.

“¡El Señor reina, está firme y no vacilará!
Juzgará a los pueblos con rectitud”.
Cantemos con gozo, porque él viene a gobernar la tierra:
al mundo con Su Justicia y a los pueblos con su Verdad.

Evangelio según San Lucas 21,5-11.

“De todo lo que vemos no quedará piedra sobre piedra”. El Templo del Dios de Moisés, “Yo Soy el que Soy” , lo ha construido Cristo con piedras vivas (1Pe 2,5). Este Templo lo construye la comunión de quienes le siguen: “Nosotros”.

No se trata solo de curas y monjas…, sino de todo el pueblo de Dios, repartido por el mundo. Dios-con-nosotros, somos “Dios de la Tierra” Ap 21, 1-5.

Es “Su Palabra, Su Plan”. Dios no quiso ser Dios sin Su Pueblo.

Preparemos el Adviento Todos Juntos

Hoy, la anciana echó en el cestillo todo lo que tenía para vivir; una pobre, y anciana, lo dio todo. ¿Qué vamos a echar nosotros, qué voy a dar yo?

Señor. En este Adviento que vamos a vivir y gozar, nos montamos todos en “Tu Tren”. En él, TÚ nos vas a dar la oportunidad de encontrarnos con todo lo que no sabemos de TI, y con lo poco que sabemos de esa Nueva Humanidad que tienes preparada para que la vivamos Todos Juntos, a la que TÚ nos llamas con tu “celo vehemente”. En nuestro pequeño corazón TÚ nos vas a descubrir, sentir y cómo construirla.

Hoy, Ap 14,1-3.

“Ciento cuarenta y cuatro mil elegidos, Toda la Humanidad”, estaba reunida frente al Cordero y a su Padre.
Se oyó una voz que venía del cielo, era como un concierto de arpas. Cantaban un canto nuevo. Eran todos los Seres Vivientes rescatados de toda la tierra. Todos Juntos eran “La Nueva Humanidad”, el ENMANUEL.

Salmo 24(23),1-4.

¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor? El que busca tener sus manos limpias y puro el corazón. “Vente a la montaña, que allí está el Señor”.

Lucas 21,1-4.

Jesús vio a unos ricos haciendo sus ofrendas. Una viuda echó todo lo que tenía para vivir”.

La Resurrección en la tierra

la Resurrección en esta vida.

Apocalipsis 11,4-12.

La Paz que representa el olivo, le hace testigo del Señor en “la tierra”. Nada impedirá su misión profética.
Sus habitantes se alegrarán y harán fiesta. Un soplo de vida de Dios entró en ellos.

Salmo 144(143),1.2.9-10.

Bendito sea el Señor, mi Roca. Mi bienhechor y mi fortaleza,
mi baluarte y mi libertador, el escudo con que me resguardo.

Dios mío, yo quiero que mi vida te cante un cántico nuevo,
quiero ser tu servidor. Líbrame de todo lo que me lo impide.

“En nada, la fe cristiana encuentra más contradicción que en la resurrección de la carne”. San Agustín.

¿Qué es resucitar? Buscar y encontrar a Dios en todo.

¿Cómo? En lo que “nos sembramos, en eso resucitamos”. Lo que sembramos en la tierra que no creemos que somos, nos resucitará en lo que somos verdaderamente.

En la tierra que somos, busquemos la Verdad.

Solo TÚ, mi Fuente

Apocalipsis 10,8-11.

El Libro, a veces, resulta amargo. “Tómalo y cómelo; en tu boca será dulce como la miel”. Yo lo comí: en mi boca era dulce como la miel, pero cuando terminé de comerlo, se volvió amargo en mi estómago.
“Ante la amargura e injusticia que sufre el mundo hoy, nacida de la Palabra, es necesaria una Profecía Conjunta y Misericordiosa a la multitud de pueblos, de naciones, de lenguas y de reyes”.

Salmo 119(118)

Señor. Ayúdanos a cumplir tus prescripciones por encima de cualquier conocimiento o riqueza. Que tus prescripciones sean nuestro deleite, y tus preceptos, nuestros consejeros.
Tu Gracia, nos hace Templos de Tu Espíritu (1Co 3,16).